Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Beldar en busto (y V)

Como voy bastante ocupado, os pongo la última parte del pintado de esta mini, que ya tenía pintada el mes pasado. Son sólo un par de pasos, pero la verdad es que estoy muy contento con el cambio final.

En primer lugar, un paso doble, en el que pinté el cuero de la sujeción de la hombrera y el fondo de la propia hombrera junto con el protector frontal. En el primer caso, con rojo oscuro (luces en carne) y en el segundo con dos tonos diferenciados: azul y metal azulado. Aquí podéis ver los colores y el resultado.





Y por último pinté muy disimuladamente las cuerdas del correaje y los cordones de la camisa, así como el bronce de las protecciones. Para el bronce usé una mezcla que me ha dado muy buenos resultado siempre: una mezcla de hojalata y metalizado, que voy clareando poco a poco; posteriormente, con una mezcla muy aguada de tintas verde, marrón y negra se hacen las sombras de forma normal; además, unos toques de Verde antiguo (Rackham) le da ese tono de verdín ideal (en esta miniatura casi no lo usé).
Finalmente, utilicé esta misma mezcla aguada de tintas para definir toda la figura, perfilando todas las uniones de distintos materiales (carne/camisa, pelo/camisa, ...). Eso le da al conjunto una mayor nitidez y limpieza. Ahí van las últimas imágenes.









Pues nada más. Muchas gracias por haber seguido el proceso.

Líder de Cábala en 28 mm

Me entretenía la otra noche pintando algunos de mis nazgûl (de la serie de Games Workshop), cuando, comprobando que tenía uno repetido (por motivos que no vienen al caso), decidí darle un toque personal, ubicándolo en mi propio mundo.

Los asiduos ya se habrán dado cuenta de que suelo hacer eso: añadir algún detalle con masilla, cambiar las armas de la mini, o simplemente pintar con otro esquema de color para intentar personalizar la figura e introducirla en la imaginería de Lüreon.

En este caso, elegí realizar un cambio muy sencillo para convertirlo en el líder de una de esas peligrosas sectas adoradoras del Caos, que buscan el retorno de Volqar: la Cábala del Exiliado.

Éste es el resultado:


Y éste es mi primer montaje, del que estoy ligeramente orgulloso:

Libros leídos (último tercio de 2010)

Siguiendo con este tipo de entradas que a nadie importan, salvo al autor de este santo blog, pongo las obras que he ido leyendo en los cuatro últimos meses del año.

Septiembre
Artículos, de Larra
Comentarios Reales, del Inca Garcilaso

Octubre
Inundación Castálida, de sor Juana Inés de la Cruz
Coloquios espirituales y sacramentales, de González de Eslava
La travesía del Viajero del Alba (Narnia, libro quinto), de C. S. Lewis

Noviembre
Nada

Diciembre
¡Nada!

Como podéis ver, no he leído en los últimos meses, ya que he estado mucho más ocupado que de costumbre con la carrera y el rol. Y de los cinco libros leídos, cuatro eran de los estudios (el de Larra, genial; el resto, un asco) y sólo uno por gusto (y la versión cinematográfica es mucho mejor, como en el resto de la serie de Narnia).

Beldar en busto (IV)

Corría abril del año pasado cuando me decidí a pintar mi primera miniatura en busto. En concreto, se trataba de Ilnimar, que en el mundo de Lüreon yo llamé Beldar, un albo que comenzó a dar información secreta al Narrador, y posteriormente desapareció. Pueden ver los primeros pasos que di en el pintado de esta mini aquí, aquí y aquí.

El tema es que durante este puente, en cosa de horas (muchas horas, lo confieso, pero muchísimas menos de las que esperaba), finalicé la mini. Para no alargar en exceso esta entrada, les muestro parte de las fotos, y dejo para otro día el resto.

En primer lugar, el pintado de la camisa.

 Los colores usados y las mezclas para el proceso de sombras (en la primera fila de la tableta).

 
 
 Las sombras.

 
Y las luces.
 
Como segundo paso, el pelo.
 Los colores usados para ir dando las luces.

 Y el resultado.

 Y los tonos elegidos para las sombras, incluidas dos tintas para, muy diluidas, realizar juegos de luces y reflejos en distintos mechones.

Y el resultado hasta el momento.

En la próxima y última entrega, los detalles de cuero, hombrera y pechera, y la finalización del pintado.