Antes de que este humilde Narrador y su querida Vaire se fueran a sus días benidormianos, nuestro grupo de juego tuvo tiempo para una última partida.
Ya había decidido previamente que fuera una partida tranquila, de acción sencilla y sin mucho espectáculo. Por un lado, los jugadores (y los personajes) se merecían un descanso tras las duras escaramuzas con los serpántropos. Por otro, bajar un poco el listón justo antes del verano me daba oportunidad de volver con fuerza. Además, las bajas de varios jugadores y la presencia de un par de novatos apoyaba estas ideas.
| Un cutre-montaje: la visión desde la pantalla de los jugadores discutiendo un plan. De izquierda a derecha: Alfredo (Kundin), Alex (Sarno), Guille (Vilem), Dani (Jarad), Rosa (Nali) y Eva (Vaire). |
La partida tuvo dos partes claramente diferenciadas que coincidieron, grosso modo, con lo jugado por la mañana y por la tarde.
Por un lado, el grupo consiguió completar la lista de ingredientes necesarios para el ritual que traería la mente de su amigo Taffel de vuelta a su cuerpo original. Algunos eran fáciles y casi 'cayeron' a sus manos (como el ingrediente La sonrisa de un dragón), pero otros eran un poco rebuscados (El valor de una ciudad hizo cruzar varios argumentos sobre qué era más importante para una capital como Canalburgo). Afortunadamente, el pequeño cábiro ya está de vuelta, con el único desperfecto de haber perdido 1 punto de Intelecto. ¡Podría haber sido mucho peor!
| Ya que estaba liado con el Paint...los elementos que no pueden faltar tras la pantalla. |
Por otra parte, la Liga de Aventureros (en realidad, Real Liga Kalmateña de Exploradores), encabezada en Canalburgo por el siempre simpático Trisio (personaje que merece una entrada en el blog para él solo), solicitó del grupo la investigación del 'Incidente Astrania'. Una plaga había acabado con los pocos residentes de la pequeña aldea de Astrania durante la última estación fría, y ahora, meses después, todos se habían alzado de nuevo. Un cultista de Tagotis en busca de un olvidado templo parecía ser el culpable, pero el Consejo de Paelia había contratado a la Liga para averiguar más sobre el hecho, y encontrar posibles objetos valiosos.
Fue una aventura muy corta, con varias pequeñas escenas a lo 'cutre-survival-horror', pero entretenidilla. Fusilé los mapas y parte del argumento de uno de los pequeños Pathfinder Society Scenario, en concreto el número 49: Among the dead.
| Ya que yo no me he comprado el susodicho, al menos lo publicito: si pincháis apareceréis en la web de Paizo, donde podréis adquirirlo en pdf por 4 eurillos. |
Al final, a pesar de ser una partida formada por trozos mal pegados, estábamos tan a gusto que se convirtió en una sesión relativamente larga en duración. A destacar sobre todo la actuación de los dos novatos. Su contacto con el rol se reducía prácticamente al WoW (algo muy alejado de lo que se juega en mi mesa), pero cogieron enseguida el ritmo y jugaron estupendamente. Esperamos que repitan.
En las próximas sesiones, el grupo retomará su enfrentamiento con los serpántropos, y comenzarán un nuevo arco argumental sirviendo como espías. Aunque eso, todavía no lo saben...