Diario de campaña nº 94

Antes de que este humilde Narrador y su querida Vaire se fueran a sus días benidormianos, nuestro grupo de juego tuvo tiempo para una última partida.

Ya había decidido previamente que fuera una partida tranquila, de acción sencilla y sin mucho espectáculo. Por un lado, los jugadores (y los personajes) se merecían un descanso tras las duras escaramuzas con los serpántropos. Por otro, bajar un poco el listón justo antes del verano me daba oportunidad de volver con fuerza. Además, las bajas de varios jugadores y la presencia de un par de novatos apoyaba estas ideas.

Un cutre-montaje: la visión desde la pantalla de los jugadores discutiendo un plan.
De izquierda a derecha: Alfredo (Kundin), Alex (Sarno), Guille (Vilem), Dani (Jarad), Rosa (Nali) y Eva (Vaire).
La partida tuvo dos partes claramente diferenciadas que coincidieron, grosso modo, con lo jugado por la mañana y por la tarde.
Por un lado, el grupo consiguió completar la lista de ingredientes necesarios para el ritual que traería la mente de su amigo Taffel de vuelta a su cuerpo original. Algunos eran fáciles y casi 'cayeron' a sus manos (como el ingrediente La sonrisa de un dragón), pero otros eran un poco rebuscados (El valor de una ciudad hizo cruzar varios argumentos sobre qué era más importante para una capital como Canalburgo). Afortunadamente, el pequeño cábiro ya está de vuelta, con el único desperfecto de haber perdido 1 punto de Intelecto. ¡Podría haber sido mucho peor!

Ya que estaba liado con el Paint...los elementos que no pueden faltar tras la pantalla.
Por otra parte, la Liga de Aventureros (en realidad, Real Liga Kalmateña de Exploradores), encabezada en Canalburgo por el siempre simpático Trisio (personaje que merece una entrada en el blog para él solo), solicitó del grupo la investigación del 'Incidente Astrania'. Una plaga había acabado con los pocos residentes de la pequeña aldea de Astrania durante la última estación fría, y ahora, meses después, todos se habían alzado de nuevo. Un cultista de Tagotis en busca de un olvidado templo parecía ser el culpable, pero el Consejo de Paelia había contratado a la Liga para averiguar más sobre el hecho, y encontrar posibles objetos valiosos.
Fue una aventura muy corta, con varias pequeñas escenas a lo 'cutre-survival-horror', pero entretenidilla. Fusilé los mapas y parte del argumento de uno de los pequeños Pathfinder Society Scenario, en concreto el número 49: Among the dead.

Ya que yo no me he comprado el susodicho, al menos lo publicito:
si pincháis apareceréis en la web de Paizo, donde podréis adquirirlo en pdf por 4 eurillos.
Al final, a pesar de ser una partida formada por trozos mal pegados, estábamos tan a gusto que se convirtió en una sesión relativamente larga en duración. A destacar sobre todo la actuación de los dos novatos. Su contacto con el rol se reducía prácticamente al WoW (algo muy alejado de lo que se juega en mi mesa), pero cogieron enseguida el ritmo y jugaron estupendamente. Esperamos que repitan.

Esto aparece en la primera página al googlear 'pathfinder among the dead'. Se supone que van de algo de Dr. Who.
Explicación: ninguna. Pero yo lo pongo, como experimento, para ver si así aumentan las visitas a la página.
En las próximas sesiones, el grupo retomará su enfrentamiento con los serpántropos, y comenzarán un nuevo arco argumental sirviendo como espías. Aunque eso, todavía no lo saben...

Una parada técnica durante la batalla: dados preparados, hojas de personaje enfundadas y botes cargados de PV.
Pero no hay konga-cola en los vasos, no hay panchitos en el bol y no hay Narrador tras la pantalla.

¿Y las cucas?

Como no voy a escribir una entrada para decir que ya he vuelto de mis 26 días benidormianos (ups, ya lo he dicho), esta entrada es para lanzar una pregunta al orbe llamado Tierra.
Bueno, al menos a la porción de orbe que lee este blog (porción que, con desvaríos como el de hoy, va disminuyendo).

La pregunta es:
¿Dónde están las cucarachas?
Me explico. Desde hace unos años, España (o, al menos, la costa de levante) ha vivido una invasión de cucarachas rojas. Por aquello de ser yankies, eran más grandes, resistentes y voraces que nuestras queridas cucamonas negras de toda la vida. ¡Incluso su forma de volar era más eficiente! La guerra estaba más que cantada, y las rojas venían para quedarse. En verano, uno no podía andar por la noche sin cruzarse con dos o tres de esos bichejos. Y también asaltaban volando las terrazas y ventanas abiertas. Y todo sucedió en diversas poblaciones. ¡Una invasión a gran escala!
Pero algo ha cambiado este año. En todo el verano no he visto más que cuatro o cinco, y ninguna gozaba de mucha vitalidad. ¿Qué está pasando?
Tal vez el gobierno, velando por nuestra seguridad, inició una guerra bacteriológica contra ellas. O puede ser que, al acabar con la especie autóctona, se hayan quedado sin alimento. ¿Estarán preparando un ataque masivo contra los humanos?
Chan,chan,chan,chan,chan,chan,chan,chan...tiruriro...[Tengo que dar las gracias a la película de Tiburón por proporcionar el tema central de su banda sonora para esta entrada]...tiruriro...


Reseña: la serie del juez Amerotke

En el mundo egipcio la posición de la mujer era, aunque no igualitaria, al menos sí mucho mejor que en otras culturas antiguas. De hecho, algunos nombres alcanzaron una fama que llega hasta hoy. La intrigante y seductora Cleopatra (69-30 aC) es un buen ejemplo. Nefertiti (~1370-~1330 aC), esposa del idólatra Akhenaton, es otro.

Pero antes de ellas, entre 1479 y 1457 aC, reinó Hatshepsut. Perteneciente a la XVIII dinastía, fue hija de Tutmosis I y Ahmose-Nefertari, y casó con su hermanastro Tutmosis II. Éste murió tras un breve reinado, y Hatshepsut intrigó para quedarse como reina-faraón.

Y es en este punto en el que Paul Doherty inserta una serie de novelas que tienen como protagonista a Amerotke, magistrado en la Sala de las Dos Verdades, y amigo de la divina Hatshepsut desde la infancia.


Las novelas son siete:
  • La máscara de Ra
  • Los asesinatos de Horus
  • Los crímenes de Anubis
  • Los verdugos de Set
  • The assassins of Isis
  • The poisoner of Ptah
  • The spies of Sobeck
 
No he encontrado ninguna referencia a las tres últimas en castellano, por lo que creo que no están traducidas. Conseguí las cuatro primeras con la colección de Altaya Novela histórica de crimen y misterio. Y, ciertamente, posee ambas vertientes: Por un lado, una genial recreación histórica que te lleva a sumergirte en los entresijos de la sociedad egipcia. Por otro, una sucesión de asesinatos en circunstancias nada claras, para cuya investigación seguimos los pasos de Amerotke.

Sin embargo, he de decir que la primera faceta está mucho mejor desarrollada que la segunda. Los rituales que siguen los personajes para vestirse, pintarse o perfumarse; los paseos por los mercados de Tebas; los peligros y las maravillas del Nilo; la impactante fuerza de las Tierras Rojas; el viaje diario del sol;... Todos esos datos ayudan a situarse en un tiempo prácticamente perdido para nosotros, pero que Doherty sabe hacer sensiblemente vivo. En la primera novela de la serie se alternan sin error los episodios de recreación y los de investigación, pero conforme avanzamos en las otras historias, las descripciones y detalles están imbricados en la narración, formando un todo inabarcable en una única mirada.

Por su parte, la importancia que puede tener la investigación de los diferentes casos posee un tono menor. No digo que no sean interesantes, sino que en ocasiones parecen menos importantes. El asesino suele aparecer pronto en la trama, siendo más o menos cercano a los personajes asesinados y en algunas ocasiones incluso a Amerotke. Pero por mucho que esté enmadejado, el ovillo se desenvuelve de forma un tanto basta hacia el final, con largas parrafadas del juez que, muchas veces sin pruebas, logra arrancar con sus palabras la confesión del implicado. En un par de ocasiones, una sencilla frase o situación hacia la mitad de la novela te hace ver claro el caso, y entonces el final (cuando te explican todo lo que ha sucedido al detalle) parece sobrar. Sin embargo, no dejan de ser, como digo, misterios casi imposibles de resolver.

Así pues, el que busque un ejercicio para la mente en estas novelas quedará decepcionado, porque el tratamiento de Amerotke en busca de la Verdad es un tanto pasivo. Pero el que se sienta intrigado por un mundo del que nos separan tres milenios y medio, y por una cultura que no llegamos a comprender del todo, no se sentirá defraudado. Paul Doherty logra captar toda la belleza cautivadora del desierto, el majestuoso peligro del Nilo, los mil olores y tonos de la sociedad tebana, con sus pasiones e intrigas, y nos los presenta de una forma sencilla, sin aspavientos, que nunca llega a aburrir. Recomendado.