Propósitos propuestos, edición veinte veinte


El cambio de año me ha pillado esta vez en un momento de transición creativo. Así llamo al período que antecede a la finalización de cualquiera de mis proyectos, cuando mi mente, acosada por la desidia de la repetición o la revisión de tareas ya realizadas, comienza a derivar y divagar hacia nuevos proyectos.

No lo veo, sin embargo, como algo negativo. El proyecto que tengo entre manos se alarga, sí, pero siempre acabo por centrarme a base de fuerza de voluntad. Solo así pude acabar, por ejemplo, los libros que tengo publicados. En particular, las quinientas y pico páginas de Sonata de Mekania representaron un pequeño quebradero de cabeza en ese sentido, y el último diez por ciento de la novela me costó prácticamente lo mismo que el resto.

Pero desde entonces, dos años de sequía. No solo en lo literario, como sabrá cualquiera que siga el blog desde hace tiempo: en los últimos dos años las entradas han sido anecdóticas (dos en 2018, y otras dos en 2019, pero en este caso situadas en las últimas semanas, ya en plena transición, como digo).

Identifico estos momentos de transición porque empiezo a pensar en otras cosas que puedo hacer, en lugar de seguir centrado en lo que tengo entre manos. La ciclotimia parece dispararse, y a un estado de apatía le sigue el desficio, que decimos los valencianos (un estado de ansiedad o nerviosismo, al que nos solemos referir cuando tenemos ganas de hacer algo pero no sabemos qué). Leo alguno de los textos que tengo empezados, y lo que leo me gusta y deseo continuarlo; pero la tarea de repente me resulta titánica y veo que no completaré la obra en muchos meses. Pienso en escribir una entrada en el blog mientras, por ejemplo, paseo al perro; y a pesar de que en mi cabeza ya he completado algunas frases, para cuando me siento frente a la pantalla ya he perdido las ganas. Tomo entre las manos alguna miniatura de las que tengo a medias; pero me da pereza incluso sacar la caja de pinturas. Y así, ad nauseam.

El proyecto que tengo casi a punto es una edición completa del Sistema del Dodecaedro. Al menos de la parte de reglas, que ocupa más de doscientas páginas (el trasfondo del mundo de Lüreon que acompañaría a dichas reglas será completado más adelante). Me falta revisar algunos capítulos, y sobre todo darles una vuelta a las culturas, por cierto cambio de última hora. Llevo casi un mes sin tocarlo, pero me he propuesto que lo acabaré antes la segunda quincena de enero. Es obvio que completaré lo que me queda en algún momento, pero no sé si será dentro de ese plazo.

Tras esa primera fase caótica que he descrito, durante un momento de transición suelo acabar eligiendo algo en lo que centrarme. Quizá son las primeras fases de una nueva obra, cuyo planteamiento me resulta siempre atractivo. O tal vez es algún proyecto alejado de mi escritorio, como renovar el dormitorio o la cocina (dos cosas que he hecho en este tiempo de sequía bloguera).

En esta ocasión parece que lo que más me llama es continuar con un proyecto relacionado con otro blog, Epítome clásico. Mi intención ahora mismo es crear un pequeño tomo con los resúmenes de las obras griegas de época arcaica, y ya he establecido un pequeño "plan de actuación". Cuento con que esto me llevará hasta el verano, o quizá un poquito más. Para entonces seguro que me he metido en otra transición, así que ya veremos.

Respecto al blog, no tengo duda de que rescatarlo del abandono ha sido cosa de este momento de transición que les cuento. Es una actividad de menor envergadura que mis proyectos literarios, que ofrece cierto rédito a corto plazo (me refiero a la satisfacción de ver algo completado), y que puedo completar a mi ritmo, pues no deja de ser muchas veces un conjunto de desvaríos personales que, a veces, uno escribe con la confianza de creer que pueden interesar a alguien más.

Solo espero que este rescate no quede en nada con el paso del tiempo. Si acabo el año con veinte o treinta entradas, para mí será un éxito sin precedentes. De momento tengo pensadas diez o doce entradas (relacionadas con las partidas que ya he jugado, y con ese sistema de juego del que les he hablado).

Y que ustedes lo lean. ¡Feliz año!

[ATM] Hoja de personaje apaisada filofacta


Felices fiestas y todas esas cosas que se dicen cerca del solsticio.

Como regalo navideño para aquellos que disfruten del juego Aventuras en la Tierra Media (me da la impresión de que son más los que juegan a su padre, El Anillo Único que a este hijo mestizo que le salió con D&D 5), se me ha ocurrido compartir la ficha de personaje que he preparado para el juego.

Aquellos que estén en MeWe (aquí mi perfil), ya lo habrán visto. A los que no, les pongo en antecedentes:

La hoja de Aventuras en la Tierra Media no me gusta nada. Además de que yo las prefiero apaisadas (las veo más funcionales en mesa), el aspecto de la hoja oficial me «saca» de la Tierra Media.
Por esta razón decidí preparar una versión propia y personal para esa campaña que quizá, con suerte, podamos jugar de cara a 2021 (sí, me gusta preparar las cosas con tiempo).

Anverso de la versión "lujosa".

Para hacerla he usado los textos de la hoja editable que circula por ahí (siento no saber el autor original), cuyo aspecto es exacto al de la original, solo que sin los fondos amarillos.
Por mi parte, le he cambiado los recuadros por los de la hoja de D&D 5 (la segunda que sacaron, que tiene un pelín de decoración). Además he añadido un par de detalles de la hoja de El Anillo Único, como enlace visual entre los juegos.
Por supuesto, he reordenado los datos para hacerla apaisada, aprovechando para crear una cara más «narrativa» y otra más «numérica».
Hay dos versiones en el mismo pdf: una con un fondo de pergamino y un reborde, y la otra paliducha, para imprimir a placer.

Reverso de la versión paliducha.

También he tenido que crear el logo desde cero. No fui capaz de encontrarlo más que en inglés, así que lo hice yo mismo.
Espero que alguien pueda sacarle partido. E incluso crear alguna versión editable.
{Y si hay alguna crítica constructiva, pues se podrá incorporar y crear una nueva versión de la hoja}

Y eso es todo, salvo repetirles el enlace a la hoja de personaje.


¿A qué jugamos?


La Sociedad Protectora de Blogs Abandonados se ha puesto de nuevo en contacto conmigo. "Abandonado pero no olvidado", podría haber respondido. 

De cualquier forma, he pensado hacer una entrada (casi seguro la única del año) sobre las partidas que tenemos en marcha en nuestra mesa de juego. Diría que es una forma de iniciar una actualización general del blog, pero qué sé yo.

El grupo sigue con buena salud: ocho jugadores, sin contarme a mí ni al chavalín que se nos une esporádicamente. Por supuesto, la vida laboral y social de cada cual se interpone siempre de una forma u otra, y no recuerdo la última vez que nos hayamos sentado todos a la mesa. Y con siete jugadores  (contando al crío) hemos jugado este año quizá solo una o dos veces. Aún así, el hecho de ser un grupo numeroso nos permite seguir jugando sesiones en circunstancias en que otros grupos se verían obligados a posponerlas. Me permito el lujo, incluso, de no hacer partida si no hay al menos cuatro jugadores.

¿Y a qué jugamos en esas sesiones? Si no cuento algún one-shot que he dirigido en alguna ocasión (de lo cual hablo más abajo), tenemos dos campañas en marcha, que vamos alternando según esté presente o no ese miembro más joven del grupo.
  • Demasiados problemas en la Costa de la Espada es la campaña a la que más hemos jugado este año. Como alguno habrá podido adivinar está ambientada en Reinos Olvidados, y sigue las reglas de D&D 5ª. La campaña fue iniciada justamente al unirse un nuevo jugador que iba a cumplir por entonces los doce años. Pensé que ni la ambientación de Lüreon, ni el tipo de partidas que suelen tener lugar allí, ni las reglas de juego eran adecuadas para su edad e inexperiencia rolera. Y como de cualquier forma había pensado darle una oportunidad a esa iteración del decano de los juegos de rol, empecé La mina perdida de Phandelver. Conforme avanzaron las sesiones me imaginé continuando la historia con una mezcla personal de Tyranny of Dragons y Storm King's Thunder. Por motivos que quizá les cuente en otra entrada, después de 19 sesiones, más de dos años después, estamos metidos de lleno en Out of the Abyss. Hace cosa de un mes dimos un alto a la campaña, hasta que al chaval le levanten el castigo. Ay, preadolescencia...
Por supuesto, el grupo sigue su campaña por tierras de Lüreon, que no ha dejado de ser nuestra ambientación de cabecera (no en vano, allí se ubican mis escritos de fantasía).
  • Subcampaña Salvaje es el nombre que recibe la serie de aventuras de un grupo secundario de personajes. Nació cuando decidí pausar de forma indefinida la campaña principal dentro del mundo de juego. En cuanto a las aventuras en sí, adaptan diferentes adventure paths de Paizo, tanto a nivel de la historia como al de las reglas. A nivel narrativo, por un lado reordeno las diferentes aventuras y encuentros para que tengan un sentido diferente y se enlacen con mi ambientación, y por otro, tanto a la hora de plantear las tramas como de ponerlas en juego, me alejo de los numerosos combates que incluyen las propias aventuras. No deja de haber lucha y acción, pero no deben de ocupar más que una escena de cada cinco o seis (aunque luego el tiempo se nos vaya en ellas).
Además, he seguido dándole vueltas a ese Galactic Quest del que hablaba en la anterior entrada del blog. Estuve pensando un tiempo en qué sistema de juego le iría mejor. Derivé un sistema a partir de algunas ideas que tenía rondándome por la cabeza (quizá algún día pueda contarles más también sobre esto). Para probar su funcionamiento lo usé en un par de one-shots: una aventura de Aquelarre que contaba con personajes pregenerados y una trama bastante cerrada, lo que me permitió centrarme en la adaptación de reglas, y una creación propia en el universo de Hogwarts. La cosa salió a pedir de boca, y el nuevo conjunto de reglas me atraía lo suficiente como para introducirlo además en la campaña de Lüreon, cambiando el paradigma del Sistema del Dodecaedro en su misma base.

Esto hizo que, de la noche a la mañana, decidiera retomar el grupo principal de personajes de Lüreon.
  • El regreso de las Garras del Fénix es una suerte de macroaventura en dos partes que he planteado para continuar la historia que se había quedado abandonada durante nada menos que cinco años. En aquel entonces hubo una sesión con un TPK que, aunque no afectó a todos los miembros del grupo, costó bastante remontar. Eso fue, en parte, lo que me hizo pasar al grupo secundario. También es cierto que, después de diez años, notaba cierto agotamiento en mis tramas. De momento llevamos dos sesiones jugadas de su primera parte, que lleva al grupo a enfrentarse a La maldición de Strahd (adaptada desde D&D 5ª). A ver si puedo incluir por aquí los resúmenes de las sesiones.
Por otro lado, como me gusta ser previsor, una vez iniciada El regreso (que he preparado con una duración finita, al contrario que la campaña original) les pregunté a los miembros del grupo qué querrían jugar, dentro de una pequeña serie de posibilidades. La opción más votada fue, para mi disfrute, Aventuras en la Tierra Media, así que en cosa de unos meses nos pondremos con La campaña del Bosque Negro.

Y eso es todo por ahora.
Solo espero que esta sea de verdad la primera de una serie de entradas. No soy muy optimista, sin embargo. Espero poder escribir una o dos veces al mes.
¡Nos leemos!