El reducido grupo: Ki, Vilem y Vaire |
La cosa fue mucho mejor de lo que yo pensaba, y el grupo decidió desde el principio no enfrentarse a la dríada, e intentar convencer a la población de que lo mejor era largarse del lugar, devolviendo al bosque lo que décadas atrás le había sido arrebatado. Seguimos roleando la charla con el líder de la aldea, y luego una suerte de asamblea con el pueblo al completo. Y aunque no estuvieron muy inspirados verbalmente, lograron su objetivo.
Finalizada esa trama, los personajes se desplazaron para cobrar la recompensa por las cinco cabezas de trols que habían ido consiguiendo.
Por supuesto, el móvil hace las veces de carreta |
Posteriormente, me interesaba darles algún entretenimiento durante ese retorno. Una de las cosas que tenía en la recámara, era el conflicto de los PJs con los maleantes de Dispar. Las Garras habían logrado detener a Gänimer, pero su amiguito Jiord deseaba acabar con ellos. Una de las cosas que necesitaba ese PNJ para cumplir con su amenaza era un mago que ocupara el puesto de su amigo, y sabiendo que Vardëk, el antiguo tirano del Valle del Roble Rojo, también había sido detenido por sus enemigos, se decidió a intentar liberarlo. Por otra parte, también un mago llamado Eldamïr deseaba vengarse del grupo, puesto que habían matado a su hermano en un enfrentamiento anterior. Sin ellos apercibirse, los había estado siguiendo usando su magia de la sombra.
De regreso a Canalburgo, los PJs encontraron a Trisio (el líder local de la Liga de Exploradores, y uno de sus contratantes habituales) en la Fortaleza Robliza, y éste les encargó la custodia de Vardëk durante su traslado a Canalburgo, donde sería juzgado. El prisionero era trasladado en una carreta con barrotes de adamantita, que anulaba el paso de los Vientos de Magia a su interior (uno de los últimos desarrollos creados por los Magos Libres de Canalburgo), y dos guardias viajaban en el pescante. Las Garras del Fénix ocupaban el lugar de los guardias. Naturalmente, Jiord y el grupo de maleantes intentaron emboscar al grupo y hacerse con el prisionero, pero los jugadores tuvieron algunas buenas ideas y durante el 'baile' la suerte estuvo de su parte. A pesar de la ayuda en el último momento de Eldamïr, la mayoría de los asaltantes acabaron muertos, incluyendo a su líder. Vardëk, que había logrado saltar a tierra, fue de nuevo apresado, y llevado a Canalburgo sin mayores problemas. Las Garras habían vencido de nuevo, eliminando de paso a uno de sus enemigos.