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Derecho a reseñar

Hace unos días, paseando por el centro con mi amigo Juan, entremezclando retazos de conversaciones como solemos hacer, me dijo: Oye, ¿quién te crees que eres para meterte con la obra de un autor reconocido?

Yo ya sabía el motivo que le llevaba a soltarme aquello, claro. Juanito es un tipo de ésos que lee todo lo que caiga en sus manos, desde un manual político hasta el prospecto de las pastillas de su abuelo. Mas, como cualquier mortal, tiene sus preferencias y sus debilidades. Y días atrás yo había reseñado una saga de su autor favorito.

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue recordarle que no en vano había estudiado una filología, incluyendo asignaturas de crítica literaria. Sin embargo, rápidamente me di cuenta de que, en realidad, lo que me hace reseñar una novela no es lo que he estudiado, sino, simplemente, lo que he leído. Así que respondí a su pregunta: Pues un lector.

Joanet me miró extrañado, y yo traté de explicarme. Pero claro, una conversación es cosa de dos, y cuando hay opiniones contrapuestas uno no puede decir todo lo que quiere, y de la forma que quiere. Luego, horas después, llegan a la mente buenas frases que hubiera estado bien pronunciar. Así que por eso hago esta entrada.

Creo firmemente que cualquier persona puede opinar de cualquier tema, incluso sin tener ni idea del mismo. Por supuesto que en ocasiones las opiniones vertidas no serán veraces, o estarán teñidas por creencias o visiones divergentes, pero mientras el opinante lo haga con respeto, y no trate de sentar cátedra ni pretenda hacer ver que lo opinado es una verdad incuestionable, todo vale.

Los ejemplos son múltiples, y ni siquiera me refiero a que cada cual tenga sus preferencias y sus gustos. No hace falta estudiar solfeo para notar que una banda de rock está tocando a destiempo. Ni es necesario dar clases de escultura para ver que una figura no es simétrica. Ni, tampoco, saber escribir para comprobar que un personaje de una novela cambia su modo de actuar bruscamente y sin explicación, o que la obra es una suma de momentos de acción que no cuentan nada. Y eso, como digo, sin entrar en los gustos personales de cada uno.

Reseñar un libro o una serie de libros supone, fundamentalmente, dar una opinión. Y ésta puede estar basada en tus conocimientos, en tu experiencia con otras obras semejantes, o simplemente en lo que te ha hecho pensar o sentir. Yo, por mi parte, intento equilibrar siempre la cal y la arena: incluso en las novelas que me han agradado en extremo trato de sacar defectos, y busco aciertos en aquéllas que denuesto.

Así que, Juanillo, la razón que me lleva a reseñar es que es parte de mis derechos como lector.

Reseña: la serie de Estéfano y Aristóteles

Hoy les traigo algunos de los libros escritos por Margaret Doody, canadiense nacida en 1939, doctorada en Oxford y dedicada a la docencia en diversas universidades estadounidenses. Junto a sus estudios sobre la novela, ha escrito un octeto de libros de misterio ambientados en la Atenas de Aristóteles. Cuando comenzó a publicarlas, el género todavía no estaba muy desarrollado, así que en cierta forma podemos considerarla una pionera.

Sus novelas de misterio están narradas en primera persona desde la perspectiva de Estéfano, un joven ateniense, en el pasado alumno de Aristóteles, que deberá enfrentarse a diferentes retos. Lamentablemente, sólo disponemos de la edición en español de tres volúmenes. Ésta es la lista completa:
  • Aristóteles detective (1978): El joven Estéfano debe defender en el tribunal el honor de su primo que, estando exiliado, al parecer ha regresado a Atenas para asesinar a un vecino. Estéfano, que no tiene experiencia legal, pide ayuda a Aristóteles, que va conduciendo sus investigaciones para desenredar la trama. En este volumen el viejo filósofo aparece sólo en algunas escenas de esta historia desarrollada entre Atenas y el Pireo.
  • Aristotle and the fatal javelin (1980). No parece estar disponible en español.
  • Aristóteles y la justicia poética (2000): En esta ocasión un supuesto rapto hace que Aristóteles y su amigo Estéfano partan hacia Delfos. En el largo viaje ocurrirán diversos crímenes que, aparentemente, no tienen relación entre ellos. Al mismo tiempo, el joven comenzará a pensar en su futuro y en la creación de una nueva familia.
  • Aristóteles y los secretos de la vida (2002): Diversos motivos llevan a Estéfano y a Aristóteles hacia las islas Cícladas y las costas de Jonia. Esta historia, bastante más larga que las anteriores, hace un tratamiento muy extraño en el género: los crímenes (primero diversos sacrilegios, luego un rapto, poco después un asesinato y finalmente el encuentro con unos piratas) no son investigados en absoluto, y en un largo capítulo final los dos protagonistas realizan un repaso de toda la historia, incluyendo esta vez todos los detalles que antes habían quedado ocultos.
  • Anello di bronzo (2003). Al parecer sólo existe en italiano.
  • Poison in Athens (2004). No parece estar disponible en español.
  • Mysteries of Eleusis (2005): Historia anunciada ya en la cuarta novela, pero que tampoco encuentro en español.
  • Aristotle and the egypcian murders (2010): No existe en español.

Reseña: Cabo Trafalgar

Tras La reina de sur (2002), Arturo Pérez-Reverte publicaba con Alfaguara el quinto libro de la serie de Alatriste, El caballero del jubón amarillo (2003). Como otras veces, nos lo saltamos para pasar a su novela del 2004, Cabo Trafalgar.

En este caso se trata de una recreación histórica precisa, basada en la abundante documentación de la batalla que enfrentó a una escuadra inglesa al mando de Nelson, con otra franco-española comandada por Villeneuve. Los movimientos de los diferentes navíos, sus tripulaciones y mandos, y los diferentes combates son todos vistos desde la óptica de los ocupantes del Antilla, barco que nunca existió pero que nuestro autor coloca allí para que nos haga de testigo. Lo sitúa en un segundo plano de la batalla, sin intervenir en ninguna acción principal, pero con el suficiente verismo como para que el lector pueda casi sentir la cubierta bajo sus pies. La magia es que este Antilla que nunca existió había sido referenciado por Pérez-Reverte en dos novelas anteriores: representado en un cuadro y bajo la forma del sable del capitán. La primera vez fue en una obra publicada cuatro años antes, hecho que refleja por sí mismo la larga preparación de esta novela histórica. Una preparación que le valió ganar al año siguiente de la publicación de Cabo Trafalgar (cuando se cumplían doscientos desde la batalla), la Gran Cruz al Mérito Naval, la más alta distinción que la Armada Española puede otorgar a un civil.

Los dos centenares de páginas de Cabo Trafalgar se leen con facilidad, gracias a un ritmo grácil, a una acción que no decae en ningún momento, y a los abundantes chascarrillos y bromas que los españoles del Antilla reparten por igual entre sus enemigos ingleses y sus aliados franceses. Un libro interesante para cualquier amante de las historias bélicas o, simplemente, de nuestra Historia.

Reseña: La sombra del águila

El mismo año de la publicación de El club Dumas, Alfaguara volvía a la carga con otra obra de Pérez-Reverte: una novela corta llamada La sombra del águila.

El centenar de páginas de la narración se centran en el intento de deserción de un batallón de infantería del ejército de Napoleón, compuesto por soldados españoles. La mayor parte de sus diez episodios ocurren en medio de una batalla contra el ejército ruso, en Sbodonovo, donde el avance de los españoles es confundido por le petit Cabrón como una maniobra valiente de ataque, y al ordenar una carga de caballería consigue vencer la batalla, y arruinar los intentos del batallón.

El libro se lee con mucha velocidad, no ya por su brevedad sino por el estilo rápido, en ocasiones dicharachero, con el que don Arturo, vivo y lenguaraz, consigue transmitir algunos de los sentimientos que provoca la guerra, tal y como ya hacía en la también breve El húsar.

Sin lugar a dudas, una de las grandes pequeñas lecturas de la literatura española.

Reseña: la serie del médico Telamón

En 1997 y 1998 el prolífico Paul Doherty (bajo el seudónimo de Anna Apostolou) escribió dos obras en torno a la figura de Alejandro Magno: A murder in Macedon y A murder in Thebes. El primero tomaba los hechos del asesinato de Filipo, y el segundo se situaba en los días posteriores a la caída de Tebas. Ambos tenían como protagonistas a los hebreos Miriam y Simón, a quienes Alejandro encomendaba la misión de resolver los asesinatos.

Con el cambio de milenio, Doherty retoma esta historia pero con ciertos cambios. El personaje principal es ahora Telamón, médico personal de Alejandro, compañero suyo mientras estudiaban con Aristóteles y educado en las artes sanadoras de los egipcios. Junto a la pelirroja celta Casandra, Telamón investigará nuevos asesinatos alrededor de los hechos históricos centrados en el rey macedonio.

~ Alejandro Magno en la casa de la muerte.
Filipo de Macedonia ha muerto y su hijo Alejandro hereda el trono. El nuevo rey se dispone a invadir Persia. Sin embargo, el peligro se cierne sobre las avanzadillas enviadas por Alejandro y empiezan a aparecer cadáveres entre sus colaboradores más cercanos. Decidido a descubrir la verdad, Alejandro se dispone a investigar las circunstancias de estas muertes. Para la resolución de este misterio, deberá aplicar la instrucción que recibió durante su infancia y juventud en ciencias y en letras.
Novela escrita en 2001. Como digo, el personaje principal es en realidad Telamón (aunque no aparezca en esa breve presentación de la tapa trasera), aunque la trama está completamente entreverada con el episodio de Alejandro cruzando hacia la península de Anatolia. La novela retrata la personalidad de los compañeros (Ptolomeo, Hefestión...), pero sobre todo la del rey macedonio, representado con una capacidad de planificación y engaño muy superior a la de sus enemigos.

~ El ateo.
Tras derrotar a los persas en el río Gránico, las tropas de Alejandro Magno ocupan la ciudad de Éfeso, sumida en el caos debido a las luchas entre las facciones de los oligarcas y los demócratas. Después de varios días de matanzas y saqueos, el rey macedonio pone fin a la violencia y promete la paz definitiva. Sin embargo, la palabra de Alejandro queda en entredicho cuando comienza una serie de misteriosos asesinatos en el templo de Hércules, obra al parecer de un espía persa. El sagaz Telamón, amigo y médico personal del soberano, contará, muy a su pesar, con la ayuda del propio Alejandro Magno para descubrir al autor de los hechos.
Escrita en 2002, la novela nos sitúa en la propia Éfeso. Un templo aislado, con varias víctimas asesinadas de distintas formas, suman un misterio casi irresoluble. El parecido entre Telamón y el juez Amerotke se agrava en esta novela, pero la presencia del personaje de Alejandro tiene mucho más peso que el representado por Hatshepsut en aquella serie.


~ Las puertas del infierno.
Para consolidar su poder, Alejandro Magno debe someter una ciudad de gran valor estratégico, Halicarnaso, un bastión prácticamente inexpugnable. Sin embargo, no es esto lo único que preocupa al célebre general, pues los asesinatos que se están produciendo en su círculo más cercano demuestran a las claras que el enemigo ha logrado infiltrar a sus secuaces entre las filas del ejército macedonio, lo que a su vez puede poner en peligro cualquier operación militar. Valiéndose de su astucia, Alejandro deberá enfrentarse a la conspiración que no sólo pone en peligro el imperio, sino también su propia vida.
Escrita en 2003, esta novela contiene más acción que las anteriores. Las batallas libradas frente a las murallas de Halicarnaso, el ambiente del campamento militar, y los asesinatos (en varias tandas) que tienen lugar en la villa se suman para conformar una narración rápida con mucho gancho. A ello se añade el mayor peso tomado por Memnón y Efialtes (griegos contrarios a Alejandro) que se encuentran defendiendo Halicarnaso. Memnón podría ser un enemigo a la altura del macedonio, pero finalmente resulta quedarse atrás en la carrera por la victoria.

Reseña: La tabla de Flandes

Con su tercera novela, Pérez-Reverte firmó con Alfaguara, editorial con la que ha seguido trabajando en la mayoría de sus obras posteriores. Este hecho refleja el éxito cosechado por esta novela, que comenzaba a dar mayor fama a su autor.
 
Publicada en 1990 (dos años después de El maestro de esgrima), la obra vuelve a ser muy distinta a sus anteriores novelas. La tabla de Flandes se centra en Julia, una restauradora de arte que recibe un encargo especial: restaurar La partida de ajedrez, obra de Van Huys, un pintor flamenco del XV. La fuerza del relato es tal que muchos lectores han creído que obra y autor son reales (idea reforzada por las portadas de algunas ediciones).

Al descubrir una inscripción oculta en el cuadro, la inocente protagonista debe solicitar la ayuda de algunas personas para resolver la partida de ajedrez que los personajes pintados parecen tener a medias. Pero al mismo tiempo, comienzan a sucederse los asesinatos, relacionados también con el cuadro.

Sobre esta trama policíaca, cuyo misterio se resuelve mediante el ajedrez, don Arturo sitúa algunas escenas centradas en los personajes del cuadro. Estas partes 'históricas' son las más líricas de la novela, conteniendo fuertes sentimientos de un triste tempus fugit sobre el amor perdido. Pero no sólo en ellas aparece esa sensación, sino también en otros personajes de la trama actual, como el envejecido Belmonte (vendedor del cuadro), César (amigo y padrino de Julia) o Menchu (la fresca amiga de Julia, cuyo contraste redunda en la misma idea de belleza perdida).

La única pega que le puedo poner a la obra es su larguísimo final, donde en 30 páginas (casi un 10% del total) se nos explica paso a paso lo que hizo el asesino, dejando un por qué un tanto deslavazado.

La otra parte negativa es la adaptación de Jim McBride, una producción estadounidense de 1994 cuyo único acierto es la presencia de una jovencísima Kate Beckinsale (sí, la de Van Helsing y Underworld, aunque sorprende que a los 21 esté de peor ver que ahora, a los 38). Aunque una adaptación no es una copia, y así se entiende que dos personajes del libro se hayan reunido en un mismo personaje de la película, el film falla en el trasfondo histórico creado por Pérez-Reverte, y no transmite esa sensación de 'la vida se acaba'. Además, el que para mí es el mejor personaje de la obra (Muñoz, un oficinista cuarentón cuya única chispa vital se enciende frente a un tablero de ajedrez) ha sido sustituido en la pantalla por un joven que juega al ajedrez en el parque y lleva una horrible camisa hawaiana. Por si fuera poco, el tempo de la obra es desesperadamente lento. Resumiendo: lean el libro y olviden que hay peli sobre él.

Reseña: El maestro de esgrima

Conocida portada del susodicho,
aunque la ropa de esgrimista no
tenga nada que ver con la época
Sigo con las lecturas del maestro Pérez-Reverte. En esta ocasión, su segunda novela, El maestro de esgrima. Como ya dije en su momento, no se inició don Arturo muy joven en las lides de la escritura, y esta obra se publicó cuando ya contaba con 37 años, en 1988. Por ella, su autor comenzó a ser mucho más conocido que con la anterior.

La narración nos lleva hasta el Madrid de 1868, con Prim amenazando entrar en Madrid, y la Gloriosa a las puertas. Ése es el telón de fondo sobre el que Pérez-Reverte hilvana una historia de engaños en torno a la figura de Jaime Astarloa, un envejecido (que no viejo) maestro de esgrima, chapado a la antigua y amante del honor y la honestidad. En esta figura es donde se deposita ese gusto por lo tradicional, por los valores olvidados, que tantas veces vemos en las obras de don Arturo.
Ésta, mucho mejor
El carismático maestro es engañado por Adela de Otero, misteriosa mujer que, salvando las distancias, parece basada en la Milady de Dumas. Y así, don Jaime comienza a seguir la pista de unos documentos (una suerte de McGuffin para la novela), aunque todo lo que encuentra es una serie de cadáveres.

Y así, un tanto de novela negra (por la investigación) se cruza con la folletinesca (por los lances, y ciertos caracteres), y entran a formar parte de la novela realista en que está basado el estilo de la obra. Porque el autor utiliza no sólo una ambientación del XIX (tertulias en el café, trasfondo político, cuadros de sociedad), sino también algunos usos y giros del lenguaje típicos del Realismo.
Y salpicando todo ello, el regusto del arte de la esgrima, no sólo en la cabeza del protagonista, que sigue buscando la 'estocada perfecta', sino también adornando la obra a modo de títulos para los capítulos: ataque falso doble, estocada corta, a punta desnuda...

En definitiva, un libro que un amante de los duelos a espada, de la historia, o simplemente de las buenas novelas, no puede dejar pasar de largo.

Y si no son de leer, siempre pueden ver la película de Pedro Olea, una adaptación bastante fiel de la obra.

Reseña: la serie del juez Amerotke

En el mundo egipcio la posición de la mujer era, aunque no igualitaria, al menos sí mucho mejor que en otras culturas antiguas. De hecho, algunos nombres alcanzaron una fama que llega hasta hoy. La intrigante y seductora Cleopatra (69-30 aC) es un buen ejemplo. Nefertiti (~1370-~1330 aC), esposa del idólatra Akhenaton, es otro.

Pero antes de ellas, entre 1479 y 1457 aC, reinó Hatshepsut. Perteneciente a la XVIII dinastía, fue hija de Tutmosis I y Ahmose-Nefertari, y casó con su hermanastro Tutmosis II. Éste murió tras un breve reinado, y Hatshepsut intrigó para quedarse como reina-faraón.

Y es en este punto en el que Paul Doherty inserta una serie de novelas que tienen como protagonista a Amerotke, magistrado en la Sala de las Dos Verdades, y amigo de la divina Hatshepsut desde la infancia.


Las novelas son siete:
  • La máscara de Ra
  • Los asesinatos de Horus
  • Los crímenes de Anubis
  • Los verdugos de Set
  • The assassins of Isis
  • The poisoner of Ptah
  • The spies of Sobeck
 
No he encontrado ninguna referencia a las tres últimas en castellano, por lo que creo que no están traducidas. Conseguí las cuatro primeras con la colección de Altaya Novela histórica de crimen y misterio. Y, ciertamente, posee ambas vertientes: Por un lado, una genial recreación histórica que te lleva a sumergirte en los entresijos de la sociedad egipcia. Por otro, una sucesión de asesinatos en circunstancias nada claras, para cuya investigación seguimos los pasos de Amerotke.

Sin embargo, he de decir que la primera faceta está mucho mejor desarrollada que la segunda. Los rituales que siguen los personajes para vestirse, pintarse o perfumarse; los paseos por los mercados de Tebas; los peligros y las maravillas del Nilo; la impactante fuerza de las Tierras Rojas; el viaje diario del sol;... Todos esos datos ayudan a situarse en un tiempo prácticamente perdido para nosotros, pero que Doherty sabe hacer sensiblemente vivo. En la primera novela de la serie se alternan sin error los episodios de recreación y los de investigación, pero conforme avanzamos en las otras historias, las descripciones y detalles están imbricados en la narración, formando un todo inabarcable en una única mirada.

Por su parte, la importancia que puede tener la investigación de los diferentes casos posee un tono menor. No digo que no sean interesantes, sino que en ocasiones parecen menos importantes. El asesino suele aparecer pronto en la trama, siendo más o menos cercano a los personajes asesinados y en algunas ocasiones incluso a Amerotke. Pero por mucho que esté enmadejado, el ovillo se desenvuelve de forma un tanto basta hacia el final, con largas parrafadas del juez que, muchas veces sin pruebas, logra arrancar con sus palabras la confesión del implicado. En un par de ocasiones, una sencilla frase o situación hacia la mitad de la novela te hace ver claro el caso, y entonces el final (cuando te explican todo lo que ha sucedido al detalle) parece sobrar. Sin embargo, no dejan de ser, como digo, misterios casi imposibles de resolver.

Así pues, el que busque un ejercicio para la mente en estas novelas quedará decepcionado, porque el tratamiento de Amerotke en busca de la Verdad es un tanto pasivo. Pero el que se sienta intrigado por un mundo del que nos separan tres milenios y medio, y por una cultura que no llegamos a comprender del todo, no se sentirá defraudado. Paul Doherty logra captar toda la belleza cautivadora del desierto, el majestuoso peligro del Nilo, los mil olores y tonos de la sociedad tebana, con sus pasiones e intrigas, y nos los presenta de una forma sencilla, sin aspavientos, que nunca llega a aburrir. Recomendado.

Reseña: El húsar

Una pequeña gran novela. Ante eso nos encontramos.


Esta es la primera obra literaria de Pérez-Reverte, pero no es, sin embargo, el trabajo de un novato. El autor más vendido de nuestra nación tenía ya los 35 cuando esta obra vio la luz, lo que se traduce en una estructura muy concreta, absolutamente correcta, y un lenguaje adecuado al tema.


La superficie de la novela es sencilla: en unas 150 páginas, se narra el bautismo de fuego de un joven de la caballería francesa, de los orgullosos húsares, en lo que él espera un continuo patear de culos españoles. Se compone de siete episodios (todos con títulos femeninos: la noche, la madrugada, la mañana, la batalla, la carga,...) en los que aparecen la preparación y los nervios antes de la lucha, la incomprensión por su objeto, y el dolor final. El joven, que debe guardar las apariencias frente a sus compañeros (valentía y arrojo, mujeres y alcohol), sostiene sin embargo algunas ideas particulares (sobre todo, cuando empieza a ver que los cadáveres no tienen el aspecto majestuoso que él había imaginado, además de que son despojados de algunos objetos en el mismo campo de batalla).


Rascando un poquito aparecen dos temas bajo esta línea principal. Por un lado, la resistencia a ultranza de los españoles (tropas, milicias o meros habitantes), que siempre son vistos desde la lejana perspectiva del húsar protagonista. Por otro, la inutilidad de la guerra y el sacrificio de valiosos jóvenes por unos cuantos ricos bien aposentados.

El húsar se lleva cinco plumas, según mi nueva clasificación.
A pesar de su sencillez expositiva, sólo rota por algunos flashbacks, el texto conforma una obra genial que refleja los sentimientos enfrentados de una época difícil.
Completamente recomendado para todo aquel interesado en el trasfondo de la Guerra de Independencia española o la literatura bélica en general.