Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

Reseña: La sombra del águila

El mismo año de la publicación de El club Dumas, Alfaguara volvía a la carga con otra obra de Pérez-Reverte: una novela corta llamada La sombra del águila.

El centenar de páginas de la narración se centran en el intento de deserción de un batallón de infantería del ejército de Napoleón, compuesto por soldados españoles. La mayor parte de sus diez episodios ocurren en medio de una batalla contra el ejército ruso, en Sbodonovo, donde el avance de los españoles es confundido por le petit Cabrón como una maniobra valiente de ataque, y al ordenar una carga de caballería consigue vencer la batalla, y arruinar los intentos del batallón.

El libro se lee con mucha velocidad, no ya por su brevedad sino por el estilo rápido, en ocasiones dicharachero, con el que don Arturo, vivo y lenguaraz, consigue transmitir algunos de los sentimientos que provoca la guerra, tal y como ya hacía en la también breve El húsar.

Sin lugar a dudas, una de las grandes pequeñas lecturas de la literatura española.

3 comentarios:

  1. El primero que me leí de Reverte, con diez añitos tan sólo. Un pedazo de descubrimiento y unas risas brutales. Nunca me importa releérmelo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya sabía yo que en esta entrada comentarías algo...

      Eliminar
    2. Libro que me encantó, ya sabes.

      Eliminar