Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

Reseña de la 4ª ed. de D&D

Por supuesto, odio D&D. Empecemos por ahí. Su manera de entender el juego de rol (por mucho que sea el "primer" juego de rol) se acerca con temeridad al modo de escaramuzas de Warhammer. Y, qué le vamos a hacer, no me va el saja-raja.
Dicho esto, pasemos a analizar (algunos dirán, a poner verde, aunque en realidad tratará de ser una opinión impersonal -menuda contradicción-) el Manual del Jugador de esta nueva edición. Diré también antes de ponerme a ello que lo hago desde la versión inglesa.

El primer vistazo, el exterior, mejora con mucho la edición precedente. Se trata de una portada más clásica, con una bonita ilustración de Wayne Reynolds. He de decir que la mayoría de ilustraciones, a pesar de provenir de diversos artistas, me recuerdan en general al estilo de Eberron, que me gusta bastante.
Pasamos la página de créditos, donde destaca sobre todo el nombre de James Wyatt, y llegamos al índice. Repasemos un poco los capítulos:
  1. ¿Cómo jugar? (7 págs).
  2. Construyendo personajes (19 págs).
  3. Razas de personaje (17 págs).
  4. Clases de personaje (125 págs).
  5. Habilidades (13 págs).
  6. Dotes (19 págs).
  7. Equipo (45 págs).
  8. De aventuras (7 págs).
  9. El combate (31 págs).
  10. Rituales (19 págs).
El primer capítulo es, a pesar de su título, la típica introducción sobre qué es un juego de rol, en qué tipo de mundo se basan las reglas de D&D, los componentes del juego, un ejemplo de juego,...

El segundo capítulo se basa en cómo crear un personaje, a partir de los datos que se obtienen en el resto de los capítulos: raza, clase, puntuación de características, habilidades, dotes, poderes, equipo y otros detalles. Nada nuevo bajo el sol, excepto que ya comienzan a aparecer los poderes que se usan a voluntad, por encuentro, y por día, y otra serie de cosas de las que ya hablaremos. Un cambio de (relativa) importancia es en el alineamiento, que ahora pasa a poder ser: bueno, legal bueno, maligno, caótico maligno, o no alineado. Se supone que los antiguos neutral bueno y caótico bueno se unen, lo mismo que neutral malvado y legal malvado. Desde luego, para todos aquellos que digan que la 4ª ed iba a acercarse al WoW, viendo la tabla de avances de nivel, he de decir que tienen razón: en los niveles 4, 8, 14, 18, 24, 28 se gana un +1 a dos características (en lugar de a sólo una), pero es que en los niveles 11, 21 se gana un +1 a todas las características; además, entre dotes y poderes, en cada nivel siempre se gana algo (y eso es lo básico, a lo que falta añadirle la tabla de avance por clase).

Y de momento, eso es todo... Tal vez en una próxima entrega las razas... Espera, creo que me he equivocado de manual y he cogido el de Dragonlance, porque lo primero que me aparece en un draconiano... ¡Ah, no! Es un dracónico... y ¡vaya! tiene arma de aliento... Madremíamadremíamadremíaperoquehanhechoestostipos...

La Última Batalla de las Fuentes

Después de tanto tiempo sin escribir, quería realizar una pequeña reseña fotográfica de la última partida jugada por las Garras del Fénix. En ella se libró una cruenta batalla que finalizaba la mini-campaña "El renacer del emperador-liche"...

Bien pertrechado acudía mi comedoritos favorito, Guille, más conocido por estos lares como Vilem Rendarn von Länderer, el Misericordioso.

Una escena de la batalla incluía la aparición de un dragón, que un servidor marca en el dibujo del campo.

Y durante el descanso de la comida observamos a Robi (el duergo-dragón-alano Grar), Anabel (el avatar duergo Lompûr) y de nuevo a Guille.

Y en la última imagen tenemos a Miki (cuya licantropía le arrastra a atacar fieramente a la pobre bolsa de queso) y a mi querida Eva (la alba Vaire).