Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Corona sin Cabeza

Esta sociedad antimonárquica es un grupo poco cohesionado que se dedica a contradecir la creencia de que las familias reales poseen el derecho divino para gobernar. Su meta es derrocar todo tipo de monarquía, incluso cuando no son opresivas, y extender la política republicana. Sus miembros creen que el poder debe ser ejercido por el pueblo, a través de representantes elegidos democráticamente, y que el trabajo, los beneficios y las propiedades deben ser por todos compartidos.
Su apoyo entre la plebe varía de una nación a otra, siendo mayor en aquellas zonas donde las condiciones son más opresivas. De todas formas, incluso cuando las condiciones han sido las más favorables, la Corona sin Cabeza ha sido incapaz de fomentar una rebelión, debido principalmente a su débil liderazgo, basado en la retórica antes que en la acción.
Originaria de la nación republicana de Paelia, el mayor enemigo de esta sociedad es la monarquía de Ilder, a pesar de que ambas naciones firmaron el Tratado de la Frontera Estrellada en CS 5020, que los convertía en fuertes aliados.

2 comentarios:

  1. Si, a todos deberían darles muerte!!! Y al de Lánder al que más...

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  2. reLo cierto es que el pensamiento de este grupo no está mal, siempre y cuando el futuro rey sea un negao... si es que nunca he simpatizado con la monarquia...

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