Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Fotos de la partida de hace quince días

Hola de nuevo. Con un poco de retraso, aquí les dejo algunas imágenes de la última partida de nuestro grupo de rol.

En la primera, el reducido conjunto de aguerridos jugadores, esperando a su 'amado master' para que les diera algo de caña.

Y al otro lado de la pantalla, un servidor, feliz y contento ante la carnicería que se le venía encima. (Los enemigos eran de nivel bajo, ya que la campaña necesitaba un pequeño respiro).

Es de destacar la presencia de Ana, que, aunque no era su primera partida, todavía no había aparecido por estos andurriales.

Nuestro querido enano/dragón/humano (es una larga historia), se concentraba estudiando el campo de batalla.

Y durante la comida, pudimos celebrar el cumpleaños de mi 'commaster'. Ponía cara de bueno, y todo.

Mientras tanto, mi novia usaba a su 'familiar' para espiar tras la pantalla.

Y por último, un detalle de la mesa. Lo de las hierbas aromáticas lo entiendo, porque las usamos como recipientes de puntos de vida... Pero... ¿Mickey y Minnie bailando en un vaso? ¿De qué plano infernal ha salido eso?

2 comentarios:

  1. Que buena foto!!! Debería cortarme la cara, a ver si logro un mínimo de expresividad. Malditos medios audiovisuales.

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  2. Lo mejor de todo es que mi lince puede empequeñecer a su antojo jejeje.

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