Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Los Diarios Salvajes: sesión 2


Esperaba haber tenido tiempo para publicar algo entre las entradas sobre las sesiones, pero con los dos proyectos de escritura que tengo abiertos (uno, muy pequeñito, no tardará mucho en aparecer por aquí; el otro, de mayor recorrido, también va a buen ritmo) me ha sido imposible.

Así que ahí tienen, dos nuevos vídeos del canal, con la partida jugada el pasado 29 de enero (editados para que no duren más que un capítulo de una serie al uso).



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