Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

Diario de campaña 93-bis

Hace un par de domingos los miembros de nuestro grupo de juego continuaron las aventuras de sus personajes en el mundo de Lüreon.

Fue una partida de comienzo tranquilo, pero con un final de espanto. Las Garras del Fénix volvieron al Templo de Sanación de Canalburgo con la Llave de Topacio, el único objeto que puede acabar con Setis (una semi-diosa de los serpántropos) al eliminar sus protecciones. Allí se enteraron de que el Culto Serpentino iba a atacar el edificio durante la noche, así que decidieron tomarse la tarde con tranquilidad, para poder descansar.

Ya por la noche, todo sucedió como los Sanadores habían previsto, y los defensores estaban bastante preparados para repeler a los serpántropos. Sin embargo, nuestro grupo (que se ocupaba de proteger uno de los laterales del edificio), cayó en un pequeño error táctico, y se vieron desbordados por la masa de hombres serpentinos. El grupo se encontraba en serias dificultades, y su líder se encontraba agonizando, con las tripas colgando desde un horrible tajo en su vientre. Gracias, sin embargo, al sacrificio de Zorbal (el PNJ que los del Templo habían colocado junto a las Garras, debido a su patente falta de sanadores), todos se recuperaron de sus heridas y pudieron entrar al Templo, preparados para una segunda defensa. Pero Setis ya había logrado su objetivo: se paseó a su gusto por el jardín, destrozó estatuas y árboles, y dejó aterrorizados a sus enemigos, los ciudadanos de Canalburgo en general y, particularmente los del Templo de Sanación). Luego, sus tropas se retiraron.

Me alegró comprobar una vez más que el odio que los personajes pueden sentir por los serpántropos se refleja en los jugadores, pues saben que son enemigos fáciles de batir pero extremadamente numerosos.

Tal y como les conté en el anterior diario, así es como nuestro grupo finaliza WGA2: Falconmaster, una vieja aventura para AD&D ambientada en Greyhawk, en la que la semi-diosa Setis hace el papel de la malvada Falcon. En este caso, sustituí su parte central (la 'excursión' a la antigua guarida de Setis) por un viaje a la tumba de Misäb. Y dicho lugar fue adaptado desde La tumba del Ocaso, aventura para D&D3.5 ambientada en Reinos Olvidados.

Ahora el grupo se tomará un descanso con algunas misiones menores, y para septiembre retomarán la trama con WGA3: Flames of the Falcon.

4 comentarios:

  1. El problema de los enemigos numerosos es que te hacen tirar mucho. Y eso quiere decir que sacas muchos más críticos.


    Aunque tus pifias también molaron, para que negarlo.

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  2. Por cierto, que si relees los comentarios a la entrada del Diario de campaña 90, te darás cuenta que dije que tú podías ser el próximo. Casi, casi... I'm the Master.

    Por supuesto, gracias por seguir atento al blog. También te voy a poner puntitos por eso, visto el interés del resto de jugadores...

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  3. Cielos, no me des más alas.

    A partir de ahora.

    Los de ahora los quiero.

    Pero de lejos.

    Haz como que no has leído nada de esto.

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  4. Vaaale. Estás muy mal, Gui. Deja la konga-cola, que no te sienta nada bien.

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