Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Mitología fersa antigua (y V)

Tulonio
Genio protector del hogar y la familia. Su culto principal tenía lugar a principios de año, cuando se celebraba la reunión entre el pastor Tulonio (representado por el rey) y el dios Akelöo (representado por un sacerdote), cuya amistad aseguraba la fertilidad de la tierra, al menos durante una parte del año.

Vael
Dios lobo, protector de bosques y montes. Tras la muerte de Yaincoa, y por vencer al caos y sus monstruos, se le concedió el liderazgo del panteón. La mayor parte de las veces aparece representado como un lobo.
El cambio generacional en el panteón ha sido ampliamente atribuido a la destrucción de la corte de Aorista, y la creación del reino en el exilio de Lander.

Vagadonnaego
Dios infernal al que se invocaba para que se cumplieran los acuerdos y promesas. Es patrón de las leyes, la verdad y la justicia.

Yaincoa
Dios de las montañas al que se atribuye la creación del mundo. Cuando finalizó la creación, un dios demoníaco intentó romper la tierra para que el fuego se apoderara del Universo. Para evitarlo, durante muchos días Yaincoa entabló una feroz batalla contra los infiernos, resultando finalmente ganador. Para conmemorar la victoria, Yaincoa acarreó al lugar enormes piedras y construyó un templo para recordar a todos los seres que el valle era un lugar sagrado. Después, esculpió en las montañas un enorme órgano, y compuso la primera música de la historia. (Se dice en Urgan que este lugar es el Valle de la Cuña.) Sin embargo, cansado del mundo, Yaincoa abandonó la Creación, y fue sustituido por Vael, tras una titánica lucha contra seres del Inframundo.


Esto finaliza la lista de dioses del panteón oretano, pero no es el final de esta serie de entrada. A continuación, nos centraremos en el breve panteón duergo, pero también estudiaremos qué ha sucedido con los cultos oretanos tras la caída de Aorista y el paso de más de mil años. ¿Son todavía adorados? ¿Se encuentran ocultos, o a la luz? ¿Disponen de templos estables, o únicamente se recuerdan en juramentos y tratos?

4 comentarios:

  1. ¿Te das cuénta de que a este paso voy a tener más frescos los panteones lüreos que los clásicos?

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  2. ¿Clásicos? Esos eran todos unos excéntricos con problemas solucionables únicamente con mucha ayuda de Freud.

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  3. Buenas Narrador!
    Tienes un buen blog, aunque me quedo con tus apartados de mitología y las reseñas, esos temas me van más.

    Saludos!

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  4. Ya lo supongo, por tu propio blog. Muchas gracias por la visita, Bell, espero que regreses.

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