Mañana tenemos una nueva quedada rolera, y yo sin resumir la anterior... Lo bueno es que esta vez han hecho el trabajo por mí.

Por un lado, he actualizado lo que llamamos
Senda del Destino, una especie de diario escrito 'en personaje' por maese Nali. Lo podéis leer pinchando en la pestañita
'Diario de campaña', o directamente
aquí.
Por otra parte, el bueno de Ki ha hecho una entrada en su blog, con las apreciaciones de Kayl de Vallelargo, también 'en personaje' y con gran estilo. Podéis leerla
aquí.
Haré sin embargo algunas apreciaciones.
La partida anterior había terminado con Gänimer y Jiord (supuestos matatrols, estafadores en realidad) echando pestes de las Garras del Fénix (achacándoles a ellos la estafa, ni más ni menos), y los jugadores querían vérselas con ellos para vengar la afrenta. Así pues, se dirigieron a la aldea de Dispär y comenzaron las pesquisas. Así fue como encontraron al pacífico druida Kayl, quien había pagado a los dos "matatrolls" la mitad de un trabajo que ellos nunca pensaron hacer. Así pues, se unió al grupo para ver si con su ayuda podía conseguir sus objetivos.
Finalmente, el grupo se encontró con que Gänimer había montado una pequeña emboscada (ayudado por unos maleantes simplones de Canalburgo) y decidieron volverla en su contra. Los PJ se lanzaron a masacrarlos absolutamente sin piedad (a pesar de mis dolorosas y sangrientas descripciones de las heridas sufridas por los delincuentes), salvo dos notables excepciones: el druida, que recién llegado al grupo prefirió preparar una suerte de 'hospital de campaña'; y Vilem, que se ganó una vez más su sobrenombre de "Misericordioso" al lograr deshacerse de un enemigo sin siquiera desenfundar el arma.

Cuando planteaba la partida en mi cabeza, había pensado que Gänimer pudiera huir para refugiarse en el edificio ocupado por los ladrones. -{El pequeño tamaño del villorrio y la proximidad a Canalburgo convierten a Dispär en el lugar ideal donde los maleantes de la ciudad pueden refugiarse cuando la guardia los acosa demasiado}- De hecho, tenía preparado el módulo de
MERP Forajidos del Bosque Negro, ya que tenía pensado utilizar la clave de un edificio y algunos de sus PNJ.
Una vez frente a la puerta del lugar podían suceder un par de cosas. Los PJ podían hacer un trato con Ardilla (el líder de los cacos) y obtener cierta información (para una futura aventura) a cambio de dejar tranquila a la pareja de timadores. Por supuesto, junto con la promesa de dejar de mancillar el buen nombre del grupo. O también, si no se llegaba a un acuerdo, podían entrar a saco en la casa y enfrentarse a unos cuantos hombres más, incluidos Gänimer, Jiord y un mago que no les pondría las cosas fáciles.
Sin embargo, todo ello no era más que un plan en mi cabeza, y muchas veces los dados modifican mis ideas: un flechazo de Vaire frenó la huida de Gänimer, y la oportuna llegada de la escasa guardia (que llegó antes de tiempo gracias a que Kayl le dio la idea al tabernero, a quien hubiera tardado un poco más en 'ocurrírsele') frenó posteriores pesquisas.
Así pues, el grupo (salvo el druida) pasó la noche en una casa de la aldea (supuestamente, una especie de arresto domiciliario), pero la presencia de Trisio, el líder local de la Liga de Exploradores, evitó males mayores. Eso sí, Gänimer, con la intención de reducir su condena, proporcionó la información que necesitaba entregar a los jugadores para comenzar una nueva misión: un supuesto túmulo de tiempos antiguos.
El interés puesto en ello por la Liga es evidente, y la partida acabó con la entrada del grupo en ese lugar. Lo que pueden encontrar allí es sorprendente, de cierta importancia dentro del trasfondo de Lüreon y enlazado (de forma poco clara por el momento) con posteriores aventuras del grupo.
Más importantes que todo esto son las consecuencias que pueden conllevar las acciones del grupo. En partidas anteriores, las Garras lograron la rendición del mago Vardëk, que está ahora mismo encerrado en Fuerterroblizo (en el valle del Roble Rojo, algunas millas al sur de Dispär). Ahora han dejado encerrado a Gänimer (en Dispär), pero Jiord se les ha escapado. El número de enemigos dejados atrás por los PJ está creciendo...