Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Diario de campaña nº 107: más allá de la cúpula del trol

El domingo es para mí el día rolero por excelencia: cada dos semanas tenemos partida, y en el que queda en medio es cuando aprovecho para preparar la siguiente, completar las cosillas que me quedan por hacer del Sistema del Dodecaedro o, como hoy, escribir el resumen de la partida anterior. Y qué mejor día para hacerlo que el aniversario del fallecimiento de Gygax.

Fue una partida muy sencilla que tomé directamente de un módulo para MERP: Trolls of the Misty Mountains. El módulo fue traducido hace ya varios años por Roberto de las Vecillas, cuyo fantástico trabajo podéis descargar (sólo si disponéis del original en inglés, por supuesto) desde aquí. Es una de esas ocasiones en que un aficionado sorprende por un trabajo prácticamente profesional.

Como algunos sabrán, los módulos de ICE para eSdlA eran de dos tipos: largos y con multitud de información sobre una zona geográfica, a veces sin aventuras; o bien cortos, compuestos prácticamente sólo de aventuras. Este caso es de los últimos: Trolls de las Montañas Nubladas presenta tres pequeños lugares de aventuras dispuestos para ser explorados por los PJ, siendo el lazo entre uno y el siguiente la construcción de una nueva carretera que, atravesando el bosque donde se sitúan estas zonas, unirá dos pequeñas poblaciones.

En la pasada partida jugamos la primera de esas aventuras. Para adaptarla a Lüreon simplemente coloqué esa futura carretera como una obra secundaria dentro del enorme proyecto que supone unir las ciudades de Canalburgo y Leze. Proyecto en que el grupo de las Garras del Fénix anda metido. Trisio, jefe de la oficina canalburguesa de la Liga de Exploradores, envió al grupo un poco más al norte, ya que los Fajines Negros (un grupo novato de aventureros locales) solicitaban su ayuda porque habían tenido lugar en la zona algunos avistamientos de trols. Durante el viaje, en el descanso nocturno, se acercó al campamento un huargo que, según el lince de Vaire, apestaba a trol. El animal huyó sin mayores contratiempos.

Sí, el bote es el segundo trol: no me acordé de la mini de Moria
Tras llegar al lugar, descubrieron que los avistamientos de trols se reducían a una huella en el barro y algunas luces en una cima donde había una antigua cúpula de piedra. Ganimer y Jiord, reputados matatrols, accedieron a acompañarles a investigar. Tras un pequeño paseo por el monte, entraron en unos antiguos túneles que conformaban una pequeña mina duerga. Aquello estaba bien muerto: vacío desde décadas atrás, y sin rastro de enemigo por ningún sitio. Finalmente, al anochecer, mientras investigan un camino en la ladera de la colina, hizo su aparición una pareja de trols. Ganimer y Jiord, que en realidad habían estado falseando las pruebas para aprovecharse de los granjeros, huyeron como locos mientras las Garras hacían frente a la amenaza.

¿He dicho amenaza? Aquello no duró ni dos asaltos completos, y a pesar de la regeneración los dos trols cayeron bajo el fuego y los espadazos de los experimentados aventureros.

Tras terminar de limpiar los túneles, los PJ regresaron a la granja, donde descubrieron que Ganimer les había endosado a ellos el engaño, y había huido junto a su amigo hacia una de las poblaciones. Vilem y Sarno insistieron en perseguir a la pareja de "matatrols" para hacerles rendir cuentas. Eso quedó para la próxima sesión.

Creo que la partida estuvo en la línea habitual en cuanto a roleo, y aunque muy sencilla fue bastante entretenida. Eso sí, destacan algunos puntos flacos: un ritmo algo lento para lo habitual en mi mesa (y ya van dos veces que la cantidad de jugadores lo provoca), la tardanza en llegar al combate (noté a los jugadores con ganas de sajar, y debí solucionarlo un poco antes) y que miré el libreto de reglas demasiadas veces (para comprobar diferentes aptitudes o habilidades especiales de los PJ, que debería en mi opinión ser tarea de los propios jugadores). Son cosas que intentaré solucionar el próximo día.

Y para destacar algo positivo, la presencia de un nuevo jugador en la mesa (nuevo, pero experimentado): Ki, de Asociación Pifia D100, decidió buscar un lugar donde tirar algunos dados mientras reside en Valencia (lo que queda de curso lectivo), y tras intercambiar algunos mails se sumó a nuestra mesa. Podéis leer su experiencia y sus impresiones en nada menos que tres entradas de su blog. ¡Eso sí que es un reportaje a fondo! Como ya le he comentado, tener en cuenta su visión (más objetiva que la de los otros jugadores, y con una experiencia bien distinta) me ayudará a mejorar mis capacidades de Narrador.

5 comentarios:

  1. Hombre, no estuvo nada mal. Yo ya tengo muchísimas ganas de jugar la siguiente (llevo ansias de venganza, por una vez).

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  2. Yo no tengo tantas ansias de venganza, pero me gustaría visitar Canalburgo ;)

    Y el aprendizaje es mutuo, Narrador, me lo pasé estupendamente. Creo que deberiamos registar a fondo y llevarnos todos los tornillos de esa mina, me da a mi que puede ser importante encontrar a los supervivientes... si los hubo. aun que claro, dar una paliza a los farsantes también tiene su aquel :D

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  3. Gracias a ambos por comentar.
    Ya tengo pensadas algunas de las posibles escenas de vuestro encuentro con la pareja de farsantes, a ver qué tal se nos da.
    Luego completaremos lo de la carretera y sí, regresaremos a Canalburgo. Quedan un par de cosillas por allí antes de poder partir definitivamente hacia el norte.

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  4. Vaya ritmo de partidas que lleváis, Larga vida Narrador de Antagis!
    Y enhorabuena por el nuevo fichaje, que os sea fructífero el intercambio de experiencias ;)

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    1. Pues sí, este año estamos consiguiendo mantener la partida quincenal prácticamente ante cualquier adversidad. Por un lado, que sólo me quede una asignatura para, a mis años, sacarme la carrera, hace que pueda disponer de tiempo suficiente para preparar partidas y masterear (en años anteriores parábamos un mesecillo en época de exámenes). Por otro lado, la cantidad extra de jugadores hace que aunque falten dos o tres personas podamos siempre montar partida. El trabajo se complica cuando logramos quedar bastantes, pero le encuentro más beneficios.

      Y sí, el sr. Ki ha sdo un buen fichaje que, aunque sólo temporal, está aderezando nuestras partidas con un buen aliño.

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