Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

Tormenta

Hace ya un año que me mudé a vivir con mi novia, en la población de Sagunto. Entre los varios motivos de que el cambio fuera en este sentido (de que no fuera ella la que se viniera conmigo, quiero decir), se encuentran las estupendas vistas del río Palancia que pueden verse desde la terraza.
El pasado 1 de Mayo, la visión de una pequeña tormenta hizo que me levantara de mi lugar frente al ordenador y coger la cámara para tomar algunas instantáneas. La lluvia iba poco a poco aproximándose desde las llamadas "Muntanyes de Romeu", y unas ominosas nubes blancas campaban a sus anchas en la zona.
Las fotos que les muestro están tomadas aproximadamente cada dos minutos.


2 comentarios:

  1. Jo. Yo hace mucho que no veo una tormenta en condiciones. Como una que vimos desde el pueblo donde viví (por desgracia) hace unos años.
    Como te envidio.


    (Si eso blogger deja de actualizar...)

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  2. Menudo chaparrón, es una gozada ver como la naturaleza hace su trabajo. Hace un tiempo aquí cayó una tormenta de órdago y la gente salió con sus cámaras a inmortalizar el espectáculo de los relámpagos y la lluvia.
    http://faterblog.blogspot.com/2010/02/cuando-la-noche-se-hizo-luz.html
    échale un ojo, porque es digno de ver como la naturaleza nos empequeñece.
    Un abrazo¡¡¡

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