Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Libros leídos (primeros meses del 2011)

Aunque es algo poco interesante para la mayoría de lectores de este blog, el año pasado hice tres entradas con los libros que había ido leyendo. Pensaba hacer esta vez únicamente dos entradas, pero teniendo en cuenta la cantidad de libros que estoy leyendo en junio, de momento voy a poner cinco meses.
Ahí van:
Enero
Heredero de la alquimia, de David Mateo

Febrero
Noches lúgubres, de José Cadalso
Poesías, de José de Espronceda
Don Álvaro o la fuerza del sino, de Ángel de Saavedra, duque de Rivas
Infortunios de Alonso Ramírez, de Carlos de Sigüenza y Góngora
Lazarillo de ciegos caminantes, de Alonso Carrió de la Vandera

Marzo
El sabueso de los Baskerville, de sir Arthur Conan Doyle
El asombroso Mauricio y sus roedores sabios, de sir T. Pratchett

Abril
La tía Tula, de Miguel de Unamuno

Mayo
Nada, de Carmen Laforet
Volverás a Región, de Juan Benet
Todas las almas, de Javier Marías
Los intereses creados, de Jacinto Benavente
Pepita Jiménez, de Juan Valera
Segunda Antología Poética, de Juan Ramón Jiménez
Vacas, cerdos, guerras y brujas, de Marvin Harris
Pipá y otros cuentos, de Leopoldo Alas


La mayor parte son libros de la carrera, así que hay poco que destacar: el graciosísimo Mauricio, donde Pratchett le da una buena vuelta de tuerca al cuento de Hamelin, y el famosísimo Baskerville, que supuso el retorno de Holmes después de diez años sin el personaje (aunque, en realidad, sólo se trata de un caso anterior a su muerte, relatada en Memorias de Sherlock Holmes). En mi caso, dejé pasar casi un año entre la lectura de ambos libros. Y también merece una mención la obra de un valenciano que está dándose poco a poco a conocer: Heredero de la alquimia, de David Mateo.

4 comentarios:

  1. Vaya como te tiene que dejar el bolsillo semejante hábito de lectura.
    ¿tienes un ebook?
    ¿te tira el coleccionismo y los compras en formato físco? o tu biblioteca pública sube la media gracias a ti ;)
    ... ahora en serio, para mi lamentable media de 3 libros anuales, me sorprende tanta lectura.
    Un Saludo

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  2. Pues casi todos los compro físicamente... es lo que tiene ser un bibliófilo empedernido, y un vicioso lector. De hecho, estoy reformando yo mismo (muy despacio) la casa donde vivo con mi chica, y una de las primeras habitaciones que acabé fue la biblioteca, donde almaceno unos 600 tomos de lectura, algunas enciclopedias, mi pequeña (pero creciente) colección de revistas de National Geographic y la mitad de mis libros de rol (entre manuales y aventuras varias).

    A cada uno nos da por una cosa... Y bueno, al menos lees. Conozco gente que no ha cogido un libro desde que dejó la escuela. Pero ni un libro, ni un manual de rol, ni un periódico,... eso sí que es lamentable para nuestra sociedad.

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  3. Pues sí que es una lastima, yo mismo no me considero un lector habitual, he pasado varios años teniendo que leer libros y manuales tecnicos a causa de los estudios, pero por placer difícilmente llegó a los 4 libros anuales. Por cierto entre esos 600 volumenes se encuentra la forja, de la espada de joram? Es el que estoy leyendo ahora.

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  4. Pues sí, tengo los cuatro de la Espada de Joram, incluído en la colección 'Literatura fantástica', de Planeta.
    Un amigo me prestó hace mucho tiempo los tres primeros, y disfruté bastante con ese extraño mundo... Espero que te esté gustando, Marius.

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