Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Reforjando el Martillo de Guerra


A estas alturas serán pocos los que, dentro del mundillo de las miniaturas y los juegos de guerra, no sepa que la gente de Games Workshop eliminó de su catálogo todo lo relacionado con uno de sus juegos grandes, Warhammmer: Fantasy Battles. (Y eso que ahora ve la luz Total War: Warhammer). En su lugar colocó Warhammer: Age of Sigmar, un jueguecillo que los que han probado consideran simplón y con un trasfondo reducidísimo.

En lo del trasfondo estoy de acuerdo. El Viejo Mundo de Warhammer no era original, en el sentido de que se notaba de dónde se tomaba cada cosa. Pero aún así la adaptación del mundo real que habían hecho, incluidos sus anacronismos, tenía bastante gracia y muchos partidarios. Por su parte, Age of Sigmar rompe con todo eso, ya que el mundo entero fue destruido en The End Times (por cierto, traducido habitualmente como El Fin de los Tiempos, cuando yo veo ahí más bien Los Tiempos del Fin).

El caso es que muchos jugadores se han sentido defraudados. Mucho más que con las continuas subidas de precios, las cajas de «ahorro cero» o las ediciones limitadas. Y entonces han surgido diversas opciones (aunque muchas de ellas ya existían antes, muchos las han descubierto hace poco). Algunos se han pasado a juegos de otras compañías, como el Kings of War de Mantic. Otros han decidido crear sus propios retroclones, porque, si ya con Warhammer vivo había gente que se había metido de lleno en la creación de una versión propia (ahí tenemos el Warhammer 8.5 o el rebautizado como Mjolnir Project), ahora que el juego ha tenido su edición final, las iniciativas se han multiplicado.

Por un lado tenemos The Ninth Age, proyecto por foro que busca equilibrar lo más posible una versión derivada de la última de Games Workshop (la octava, de ahí el nombre). Tienen las reglas completas en varios idiomas, dispuestas para ser jugadas en torneos por todo el mundo.

Otras opciones han elegido retomar versiones anteriores, algo que, repito, no se ha iniciado ahora, con el fin de Warhammer, sino que recibía nuevos adeptos cada vez que aparecía una nueva edición del juego. De ahí surgieron los términos «oldhammer» y «midhammer».

Supongo que midhammer puede considerarse el proyecto iniciado en ¡Cargad!, donde están recuperando la sexta edición del juego, incorporando además adaptaciones de todas las nuevas unidades y los personajes aparecidos en séptima y octava, así como de ediciones anteriores. Namarie, el encargado del proyecto, lo ha llamado Manuscritos de Nuth: Reloaded, y aunque va a un ritmo algo lento (o mejor dicho, hay un montón de trabajo), no deja de avanzar.

Por su parte, bastante más oldhammeros son los de Warhammer Reforged. Han publicado ya la versión beta del libro de reglas completo, y durante las últimas semanas han visto la luz un par de libros de ejército (lo que es señal de que en realidad su versión viene de lejos). Lo bueno de este retroclón es que con relativamente pocas miniaturas pueden montarse ejércitos completos.

En mi caso, aunque no voy a ponerme a estas alturas con los juegos de guerra (demasiados hobbies tengo ya) sí que reuní unas cuantas miniaturas hace unos años. Compraba lo que me gustaba y me salía bien de precio (es decir, algunos personajes y las cajas de unidades en plástico), pero pintaba muy poco. He pensado que sería un buen proyecto personal que, a lo largo de este año (y probablemente del siguiente, habida cuenta del poco tiempo que puedo dedicar a pintar), tuviera un ejército completo pintado. Y aunque no piense en jugar, sería un valor añadido preparar una lista donde todo encaje, trasfondo incluido. Para ello he elegido Reforged, por estar ya completo y necesitar de un menor número de minis.

En una próxima entrada les presentaré ese proyecto en detalle.

2 comentarios:

  1. Aunque hayas elegido Reforged por esos motivos, esperamos que te quedes por el juego al completo. A mi también me está animando a ir pintando todas esas miniaturas que tengo por terminar. Te deseo mucho ánimo, y para cualquier cosa—duda ya sabes dónde estamos. ;—)

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    1. Sí, si algún día saco una tarde para jugar (cosa que sería muy rara, tal vez un día en que me fallen jugadores para la partida de rol habitual), seguro que será con Reforged.
      Un placer tu comentario. Y, como ya dije en el blog, ¡enhorabuena por el curro!

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