Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

La entrada en Lustal de las Garras

En el otro lado de Lüreon, el grupo principal trataba de conseguir uno de los "objetos del rey". En concreto, buscaban el escudo conocido como "Figura del Rey", que había sido ocultado por lo imperiales tras la toma de Lander en el Santuario de Hurion, un templo a un... básicamente a un capitán muerto en una cruzada contra los albos. Pero he aquí que el santuario había sido asaltado días atrás (qué casualidad) por un grupo de Lustal, a las órdenes de Ärulen Thelion, el gran caudillo asentado al norte.
Así pues, la partida del último domingo trataba de dar caza a este grupo. Pero entre los horarios raros de Cercanías, y las charretas (llevábamos sin quedar desde finales de Julio), únicamente pudimos hacer un combate en la "aduana". Eso sí, con una escenografía desusada por estos lares que gustó a todos. En breve podrán ver algunas imágenes en Los chismes del Narrador.
¿Y ahora? Las Garras del Fénix ya han derramado sangre en suelo albo (primer error, se supone), y han dejado escapar a un par de los guardias (eso seguro que es un error). El camino a seguir tras la pista del escudo les lleva a Lygra, una de las dos grandes ciudades albas. ¿Podrán estar allí a salvo? Ahora os toca opinar a los jugadores.

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