Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Por fin, las fotos de la partida

El pasado 6 del mes actual, las Garras del Fénix se reunieron una vez más en los llanos de Murviedro para disfrutar un día más de una sana y divertida partida de rol. Esta vez, las bajas habían hecho algo de mella, y sólo acudieron (de derecha a izquierda): Ana, que jugaba con Lenara y llevaba también a Vilem, personaje de su hermano; Roberto, con Grar; Alfredo, con Taffel y el enorme Jarad, personaje del otro hermano Roig; Eva, con Vaire y Nali; y un servidor, que se vio obligado a llevar a Lompûr y Mizmundi, la mascota del grupo.

Incluso cuando no lo pretende, Roberto parece posar:

La típica imagen desde mi puesto, esta vez sin pantalla:

Y la razón de que no hubiera pantalla es que por una vez nos decidimos a usar una abultada escenografía. Bueno, al menos desde nuestra óptica, acostumbrados como estábamos a una hoja cuadriculada cualquiera:

El tablero, de tamaño DIN A2, está formado por cuatro tapas de plástico (de las que ponen en las copisterías para las encuadernaciones), cubriendo cuatro folios donde imprimí la rejilla hexagonal (conseguida en la red), y con la consistencia adquirida por cuatro trozos de cartulina; todo ello protegido con el film de forrar libros. Tanto las colinas como los árboles son de Citadel (sí, ya sé que es una marca más cara, pero en el tiempo en que la compré, todavía no conocía el amplio mercado). Como apoyo, pensé en usar los vasos de los jugadores, para que la sed les llevara a acabar los combates más deprisa. Pero me hacían trampas.

Una buena imagen del momento de la emboscada, con nuestro grupo arriba a la derecha, y los albos de Lustal desplegados en la esquina contraria:

Y, por último, la visión de un arquero albo en mitad del combate:

6 comentarios:

  1. Foarte interesat subiectul postat de tine, m-am uitat pe blogul tau si imi place ce am vazu am sa mai revin cu siguranta.
    O zi buna!

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  2. El arquero albo al que te refieres es al que le "revente" la cabeza por accidente... ya veremos que tal salimos (si es que llegamos a entrar) de Lustal.

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  3. ¿Alguien sabe rumano? La primera frase dice algo así como que está muy interesado en el tema posteado.
    ¿Sin imagen? ¿En rumano? Es alguna cosa rara, fijo.

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  4. Coño, que guapa la escenografía. Mu chula si seño.

    Por cierto, el primer mensaje corresponde a eso que se llama Spam.

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  5. La hostia, SANTIAGOOO Y CIERRA ESPAÑAA!! Que nos invaden los rumanos... Yo siempre poso, hasta durmiendo, soy cojonudo, lo sé.

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  6. Que raro se me hace no verme en las fotos. Que egocéntrico que soy. Y qué modesto ;D

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