Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Junio en el taller


Semanas de poca productividad en el campo de las miniaturas, pues aunque no he estado ocioso, no he podido finalizar ningún proyecto. Lo achaco a dos motivos. En primer lugar, ya es lugar común que el calor no es buen compañero para este hobby: el calor del flexo, el tiempo de secado de la pintura, etc. Por otro lado, en el poco tiempo que le he dedicado he intentado experimentar con nuevas combinaciones de color y con diferentes técnicas de texturizado, y eso conlleva equivocarse y rehacer lo pintado.

De cualquier forma, he adelantado un poco con la figura que les presenté en la anterior entrada. Queda mucho por hacer, por supuesto.


Además, he preparado otro proyecto personal, centrado en la creación de un capítulo de Marines, los Ángeles de Marte. La miniatura usa como base el cuerpo del tecnomarine, con algunas adiciones y bastante masilla.


Y por último, tres miniaturas que se unirán a las Garras del Fénix, debido a que, como les contaré en algunos días, hubo varias bajas en el grupo durante una de nuestras sesiones de rol.



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