Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Diario de campaña nº 95

 

La entrada número 200 de nuestro blog va a servir para conmemorar el séptimo aniversario de nuestra campaña con Las Garras del Fénix. Y nada mejor para celebrarlo que una parditita.


Así pues, con los dados bien cargaditos, el grupo se preparó para un día tranquilo por el campo...







Todo había comenzado, como ya es habitual desde hace algunos meses, en la ciudad de Canalburgo.


Pero debido a la cantidad de gente novata en las lides del rol de mesa, elegí una aventura bastante vieja, pero que creía poder jugar en una única sesión (como así fue)  y que era diversa y divertida, aunque algo rail-road.



 


La elegida fue The Sword of the Dales (cuya traducción al castellano podéis encontrar pululando por la red), aunque por supuesto adaptándola a mi mundo: En su lucha contra los Hojamarga, Ärulen (Guardián del Espíritu de Lustal, y amigo del grupo) ha contratado a los PJs para rescatar la espada Filonocturno de la tumba de una hechicera.


La aventura se compone de tres partes: el forzado gancho (que modifiqué como he dicho), el viaje hacia la tumba (con una serie de encuentros que reduje un tanto) y la tumba de la hechicera (un dungeon muy breve con un acertijo bastante interesante que tuve que adaptar a la magia de Lüreon).


La mala suerte en las tiradas hizo que el grupo se viera en serias dificultades contra una panda de trasnos (un cuarto de centenar, nada más), pero lograron rehacerse y eliminar a la mayoría.

Siguieron sin problemas el resto de la aventura, aunque me daba mala espina que el acertijo tocara justo después de comer, y encima en verano... Pero mis jugadores me sorprendieron una vez más, y todos (absolutamente todos, lo que es raro) se pusieron a ello con bastantes ganas y lo solucionaron.


Quisiera destacar por tanto la actuación de todos los jugadores: ilusionados, avispados y muy bien avenidos. ¡Felicidades, chicos!

2 comentarios:

  1. Si supieras lo mal que se ve en el móvil esta entrada...

    En fin, decir que se me ha pasado completamente pasarte las fotos que hice con el cacharrito. Ya te haré un paquete.

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  2. Gracias, Gui.

    PD: Mucho móvil usas... me voy a chivar.

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