Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

Mitología duerga

Cuenta únicamente con tres Poderes, por lo que es denominada de forma global como la Tríada. No se conoce mucho de su culto. Los duergos creen que el nombre verdadero de una deidad (como el de todos los seres) contiene un gran poder, y únicamente lo usan en circunstancias especiales, como en rituales y grandes celebraciones. Generalmente utilizan términos descriptivos de su 'oficio', que han sido traducidas a las lenguas de las diversas culturas.

Uzbadukheled: el forjador de montañas, cuyo símbolo es un martillo dorado. Se le conoce simplemente como el Herrero.

Felakundu: el que horada el mundo, simbolizado con un pico plateado. Se le llama el Minero.

Zâram-ai-shathûr: la Madre Tierra, cuyo símbolo es un círculo marrón. Aunque identificada con Estenqi (la cuarta luna), parte de su esfera de influencia coincide con la visión positiva de Tarya y Tariqte.

En las últimas décadas se está oyendo hablar de una deidad duerga a la que llaman el Guerrero, que estaría simbolizado por un par de hachas de bronce cruzadas. Sin embargo, la mayor parte de los duergos coincide en que sólo es una moda de los jóvenes (entendiendo como joven a cualquiera con menos de 300 años). Este hecho es bastante extraño en una cultura como la duerga, generalmente anquilosada en la tradición, las leyes de los padres y las costumbres adquiridas. Algunos dicen que en realidad se trata de la imagen de otra deidad (con opiniones divididas entre cualquiera de las tres), que apoya un alzamiento en armas general de los duergos, en busca de las antiguas colonias.

3 comentarios:

  1. Uhm... Esto me suena...

    Éste máster de deidades lúreas falla en algo...


    Etjem...

    ResponderEliminar
  2. Oh, clario, máster... Nah, la broma ya ha perdido toda la gracia.

    ResponderEliminar