Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

eSdlA, peli vs libro, III-4: Bárbol


Recuperado el ritmo irregular de entradas en nuestro mentidero (esperemos que dure), vuelvo con la comparativa entre El Señor de los Anillos y su adaptación cinematográfica. En el último episodio, hace casi dos meses, habíamos dejado a Merry y Pippin al borde del bosque de Fangorn.

En el libro:

Los dos hobbits se internan en la espesura siguiendo el curso del Entaguas. Después de caminar durante algunas horas, otean desde una elevación del terreno. Allí les sorprende una criatura «extraordinaria. La figura era la de un hombre corpulento, casi de trol, de por lo menos catorce pies de altura (...). Era difícil saber si estaba vestido con una materia que parecía una corteza gris y verde, o si esto era la piel. (...) De la parte inferior de la larga cara colgaba una barba gris, abundante, casi ramosa en las raíces, delgada y mohosa en las puntas. Pero en ese momento los hobbits no miraron otra cosa que los ojos. Aquellos ojos profundos los examinaron ahora, lentos y solemnes, pero muy penetrantes. Eran de color castaño, atravesados por una luz verde. (...) Uno hubiera dicho que había un pozo enorme detrás de los ojos, colmado de siglos de recuerdos y con una larga, lenta y sólida reflexión; pero en la superficie centelleaba el presente: como el sol que centellea en las hojas exteriores de un árbol enorme, o sobre las ondulaciones de un lago muy profundo».

La criatura, ante las preguntas de Pippin, se presenta como Bárbol y dice ser un ent. Pero tiene interés en saber qué tipo de criaturas son ellos dos, ya que no recuerda ninguna raza o especie parecida. Los hobbits, a su vez, quieren saber de qué lado está y si va a hacerles algo. Bárbol no entiende nada de lados, y les propone conducirlos a una de sus casas en el bosque. De camino, les cuenta que los ents son pastores de árboles, y que todavía hay zonas en Fangorn donde la Oscuridad de los primeros días no pudo ser eliminada. Ya en la Sala del Manantial, el lugar al que los conducía, les invita a beber de un agua vigorizante, y los hobbits le cuentan su historia.

Bárbol, que se muestra interesado en todo lo que se refería a Gandalf, aún lo está más en lo que hace Saruman: «Está planeando convertirse en un Poder. Tiene una mente de metal y ruedas y no le preocupan las cosas que crecen, excepto cuando puede utilizarlas en el momento. (...)  Peor que eso: ha estado haciéndoles algo a esos orcos, algo peligroso. Pues esos isengardos se parecen sobre todo a hombres de mala entraña. (...) ¿Son hombres que Saruman ha arruinado, o ha mezclado las razas de los hombres y los orcos. ¡Qué negra perversidad!». Bárbol se lamenta de que sean tan pocos: no han nacido entandos porque las ents-mujeres partieron al otro lado del Río Grande, y con el tiempo sus jardines fueron devastados. Luego entona una de las canciones que los elfos de antaño compusieron sobre su búsqueda.

A la mañana siguiente, los tres parten hacia el Valle Emboscado, donde se celebrará un Consejo o Cámara de Ents. Mientras deliberan, Merry y Pippin caminan por los alrededores, hablando de Isengard y de sus impresiones sobre los ents. Poco después, Bárbol les presenta a uno de los suyos. Se trata de Bregalad, o Ramaviva, un joven ent que ya se ha decidido, y que les ofrece a los hobbits su casa como refugio durante la noche. En su barranca pasan esa noche y el día siguiente, hasta que las voces de los ents enmudecen, y parten todos juntos en una marcha guerrera. Mas no marchan sólo los ents: el bosque entero de Fangorn se movía. «La noche se extiende sobre Isengard -dijo Bárbol».


En la peli:

El presente capítulo se encuentra roto en pedazos y diseminado a lo largo de la película, con la intención de que los dos hobbits salgan un poco más en escena, pues los momentos importantes de Merry y Pippin en la novela no se alcanzan hasta la tercera parte.

En Pastor de árboles, el ent salva a los hobbits de su perseguidor (que en el capítulo precedente de la novela acababa empalado por una lanza rohirrim). Parecidas razones se intercambian entre los personajes, aunque aquí Bárbol parece más agresivo y «precipitado». La canción de las Ent-mujeres es un añadido de la versión extendida, en la que Bárbol aburre a los hobbits entonando un canto. Lo que puede oírse en la película corresponde más o menos (supongo que en la versión original estará clavado) a la primera estrofa de la misma canción del libro, sólo que aquí Bárbol dice que la compuso él mismo. Además, será más tarde cuando les cuente el asunto de la pérdida de las ents-mujeres, así que la posición de esta escena no creo que sea correcta.

La escena Conclav-Ent, además de tener un nombre muy poco adecuado, es un añadido de la película. O, mejor dicho, una adaptación de algo que sucedía en La Comunidad del Anillo: Tom Bombadil liberaba a los cuatro hobbits de las raíces y tronco del Hombre-Sauce. Aquí Bárbol hace ese papel, con palabras calcadas a las de Bombadil: «Come tierra. Cava hondo. Bebe tierra. Ve a dormir». Por si fuera poco, en el momento precedente al ataque del árbol, los hobbits están discutiendo por el líquido del que beben, pues han descubierto que les hace crecer. Algo de lo que en el libro sólo se enterarán cuando se reencuentren con sus amigos.

Mucho más adelante, pasados dos tercios de película, nos encontramos con Ent-cuentro, la escena que muestra la reunión de los pastores de árboles (sólo la llegada). La resolución aparece en La asamblea ent decide. Y aquí llega el otro punto extraño de este capítulo: los ents deciden no intervenir en la guerra. Esto parece preparado para, de nuevo, darle un poco más de protagonismo a los hobbits: Merry le dice a Pippin que no habrá Comarca, ni tendrán lugar donde refugiarse. Poco más adelante, en El plan de maese Peregrin, el hobbit le dice a Bárbol que no les lleve al norte, sino al sur. Su intención es que Bárbol vea el destrozo que Saruman ha hecho en la linde de Fangorn, cosa que sucede en La última marcha de los Ents, cuando Bárbol llama a los ents para que avancen sobre Isengard. Y aquí mis dudas: a) ¿Cómo sabía Peregrin que encontrarían el bosque destrozado? ¿Acaso lo ha hablado con Gandalf, en ese encuentro que no llega a verse en cámara? ¿Por qué, entonces, no se lo ha dicho Gandalf a Bárbol? Y eso lleva a: b) ¿Por qué no lo sabía Bárbol? Es una actitud totalmente contraria a la del libro. Y por último, c) ¿Estaban los ents siguiendo a Bárbol para asegurarse de que expulsara a los hobbits? Si no fuera así, no entiendo cómo son capaces de llegar tan rápido hasta él.

En cualquier caso, estoy de acuerdo con que hayan diseminado las escenas de este capítulo para alternan las líneas argumentales. Eso está bien porque añade variedad, pero también es cierto que la trama de la película, con tanto corte y tantas marchas de un lado a otro, queda un poco tocada. Por otro lado, con respecto a los dos cambios, me gustaría saber por qué tocan algo que ya estaba bien.


El próximo día comprobaremos quién es El Caballero Blanco.

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