Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Reseña: Dalamar el Oscuro, de Nancy V. Berberick


Tenía pocas esperanzas puestas en esta novela, porque justo antes había leído otro libro ambientado en el mundo de Dragonlance y escrito por la misma autora, Espada de reyes, que, como ya dije en su reseña, me resultó un tostón con ínfulas. Debo reconocer que me vi sorprendido.

Nancy Varian Berberick, nacida en 1951, es autora de una decena de novelas y casi una treintena de relatos cortos, todos ellos dentro del género fantástico. Como creación propia tiene una serie llamada Garroc, una ambientación situada tras la muerte del rey Arturo, en la que el último de los enanos (versión de la mitología nórdica) cuenta sus vivencias. Esta saga está compuesta por cuatro historias breves y dos novelas: Shadow of the Seventh Moon (1991) y The Panther's Hoard (1994). Por otro lado tiene un par de novelas agrupadas con el nombre de Jewels of Elvish: The Jewels of Elvish (1989) y A child of Elvish (1992), de las que he encontrado poca información. Algo sobre una princesa élfica prometida a un principe humano, y un rubí hurtado por un Hechicero. Y luego está su trabajo franquiciado con Dragonlance. En casi todas las antologías de relatos para esta ambientación aparece uno de su mano, y también ha participado en un par de libros de la serie Bertrem's Guide que parecen ser obras de consulta con pequeños ensayos ambientados en el mundo de Krynn. Su primera novela en solitario fue Espada de reyes (1988), paralela a los acontecimientos de la Guerra de la Lanza, pero pasará una década hasta su siguiente obra extensa en esta ambientación, cuando junto a Linda Baker escriba Las lágrimas de Paladine (1998) una novela paralela a los acontecimientos de El ocaso de los dragones. Es autora de dos obras que exploran personajes secundarios: Dalamar el Oscuro (2000) y The Inheritance (2001) y ha escrito también dos novelas sobre las vivencias de personajes que luego serán importantes en la trilogía de La guerra de los espíritusThe lioness (2002) y Prisoner of Haven (2004).

Centrándonos en Dalamar el Oscuro, la historia no es para tirar tracas, pero está bien escrita y es entretenida. Se escapa, creo, de esa montaña de mediocridad que forman las novelas franquiciadas.

En primer lugar, en Espada de reyes la prosa de Berberick me pareció farragosa y afectada, y los largos períodos de las oraciones eran como un terreno lleno de baches. Eso no sucede en esta novela, donde el texto fluye con facilidad. Lo que no sé es cuánto de ese cambio se debe a la propia autora (doce años separan Dalamar el Oscuro de su primera novela) y cuánto se debe a la mano de las diferentes traductoras de ambas obras.

Por lo que respecta al contenido, el fallo principal es que la novela sólo retrata la historia del personaje antes de pasar al servicio del mago Raistlin (cuando éste ya se ha convertido en Amo del Pasado y del Presente y es dueño de la Torre de Palanthas) por lo que el relato parece quedar un poco cojo. En cierto modo, es como un primer tomo de una trilogía inacabada. Sin embargo, el personaje queda bien descrito, a pesar de que, paradójicamente y a diferencia de otras novelas, no se le describe directamente, sino a través de sus acciones. Los motivos que le llevan a tomar la túnica negra y al mismo tiempo intentar mantener los lazos con su pueblo se explican de forma coherente, dando un resultado un personaje pleno y redondo.

Otra cosa son los secundarios, que quedan bastante huecos. Pero eso se debe en general a su breve aparición, y sobre todo al hecho de que se contemplan siempre desde el punto de vista de Dalamar, que es casi siempre frío en el trato e introvertido.

Además, a pesar de no contar con una gran trama, ni épica ni amorosa, la obra resulta entretenida, y sus poco más de trescientas páginas son lo bastante absorbentes como para leerse con velocidad. No es una obra perfecta, ni mucho menos, pero la cuento entre las mejores de esta ambientación.

2 comentarios:

  1. Si alguna vez me da por volver a leer libros de Dragonlance, no podré agradecerte lo suficiente el sacrificio que haces leyendo todos estos libros, para cribar los que merecen la pena del resto. Porque mira que te toca vadear mucho lodo...

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    1. Jajaja. No es para tanto... Es como ver una peli de ésas que piensas 'psss, para pasar el rato'.
      Son libros que leo muy rápido, y los suelo elegir para llevar en la mochila 'por si acaso', cuando voy a trabajar, o a alguna comida familiar y cosas así. Me permiten entretenerme a ratos cortos, sin exigir la atención que reservo para otras lecturas.
      Aunque sí, a veces son infumables...

      ¡Gracias por el comentario!

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