Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Aragorn y Hasufel en 28 mm (día 0: montaje y transformación)


Como ya comenté, tengo planeado participar en el desafío de Feb-Hero lanzado por Bairrin, del blog An-havva, y durante la pasada semana he ocupado un par de ratillos en preparar la figura.

Tengo que negar mis propias palabras de hace unos días, porque no voy usar para el reto una de las armaduras Crisis del ejército Tau (que es lo que había pensado, y tal vez todavía use para realizar un "doble desafío", pero eso ya lo veremos). En su lugar, y como la figura debe ser un personaje, héroe o capitán, no se me ocurre ninguna mejor que la representación de uno de los personajes mejor conocidos de la Tierra Media, uno de sus mayores héroes y, entre otras cosas, capitán de las Compañías Grises y de los montaraces del norte: Aragorn, hijo de Arathorn.

Concretamente, he elegido una figura a caballo que lleva tiempo esperando los pinceles (ése es el objetivo de la Guerra en Color al fin y al cabo). Estaba incluida en la caja de El ataque de los huargos, aunque ahora, con el desarrollo del juego basado en El hobbit y tras el paso de la resina, no sé muy bien si todavía está disponible. Pueden ver la figura en la siguiente imagen, arriba a la izquierda:



El caso es que mirando la miniatura, veía que le fallaba algo. En mi opinión, tal vez le faltara horizontalidad. Así que después de darle algunas vueltas, decidí sustituir la espada por un sencillo estandarte. Y no me refiero a esa suerte de banderines (estrictamente, gonfalones) que pueden verse habitualmente en manos de la caballería de Rohan, si no a un verdadero estandarte para guiar a las tropas a la batalla. Pensé que tal vez Aragorn podría haberlo portado cuando estuvo sirviendo a Thengel (el padre de Théoden), mucho antes de iniciarse la historia contada en El Señor de los Anillos.

Sea como fuere, les presento a continuación un pequeño tutorial para hacer estandartes.

Materiales: además de la miniatura, usé peltre (de un viejísimo vaso), papel de aluminio (de una vela, ya que es un poco más duro que el de cocina) y un alambre fino pero que no se doble fácilmente.


En el primer paso tomamos la pieza del brazo derecho, cortamos el arma y taladramos con paciencia. Por otro lado enderezamos el alambre, recortamos un trozo de peltre con la forma deseada (puede cortarse con tijeras, aunque si se hace mucho la herramienta perderá filo), y pegamos ambos, cerrando el peltre sobre sí mismo para recrear el doblez de la tela. Luego añadimos una punta de lanza o cualquier otro detalle de la parte superior.


Podemos dejar el estandarte liso, y luego ya añadiremos el motivo durante el proceso de pintado. Si son mañosos con la masilla, también es una buena opción. En este caso yo probé algo nuevo: como el papel de aluminio puede marcarse con mucha facilidad, lo alisé y usé un estandarte rohirrim para calcar el motivo (naturalmente, había recortado el peltre para abarcar ese tamaño). Luego recortamos la figura (les recomiendo un cúter, para que no les quede tan mal como a mí) y la pegamos al estandarte.


Una vez completados los pasos previos y contentos con el resultado, usaremos un lápiz o similar para doblar de forma controlada el estandarte, imitando así el flameo de la tela. En este paso es muy importante que el "viento" afecte a toda la figura por igual, de tal forma que si la ropa o el pelo de la miniatura se mueven en un sentido, el estandarte deberá moverse en el mismo. En mi caso, por la pose de la figura me pareció idóneo representar una marcha veloz pero frenada momentáneamente. Así que fui forzando el peltre hacia abajo (en el sentido del asta).


Como es lógico, el paso final es introducir el alambre por el agujero que hemos hecho en la mano, y pegar la pieza en su posición final. Como podrán observar he resaltado la miniatura al colocarla sobre un trozo de corcho.


Y eso es todo por ahora. {En realidad tengo las piedrecillas de la peana pegadas, pero no he hecho una foto final}. En cualquier caso, la mini quedará esperando hasta el día 1.

2 comentarios:

  1. Olé, ole y ole, como mola Aragorn!

    La verdad es que es un personaje épico donde los haya. Me gusta el montaje que estás haciendo. A ver el resultado final! :D

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    1. ¡Gracias! La verdad es que tengo ganas de meterle los pinceles...

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