Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Caballeros del Reino Perdido

Más de mil años separan el momento presente de la caída del Reino de Arista, pero su recuerdo sigue muy vivo. Lander, Guad-el-Arek y Gasconia son herederos directos de su cultura, la más avanzada del momento. Sin embargo, gran parte de su terreno central, prácticamente reducida a cenizas por el ataque del Nigromante, nunca ha sido reclamada por nación alguna. Y, si bien existen algunas poblaciones aisladas de pioneros, soportan unas condiciones inferiores a las de las zonas civilizadas.
De todas las órdenes de caballería, ninguna ha gozado nunca del prestigio que tuvieron los Caballeros del Reino. Originados a partir de las unidades de élite que participaron en las guerras de Arista contra los esclavistas zalíes, allá por el CS 3500, los Caballeros se contaban por cientos, y sus leyendas todavía se oyen hoy día, convirtiéndose en el modelo de innumerables órdenes actuales.
Sus miembros, sin embargo, no son ahora más que una sombra del pasado, y los así llamados Caballeros del Reino Perdido difícilmente llegan a la treintena de miembros. Creen que su misión es restaurar la gloria de Arista, pues sólo así podrá el mundo sobrevivir a un nuevo ataque demoníaco. Siguen siendo luchadores y líderes de gran valor, reputados valientes y ejemplos de honor.
Ayudar a los pobladores de las zonas en cuestión, luchar contra las criaturas peligrosas que la ocupan, defenderla de grupos peligrosos y tratar de restaurar la vieja monarquía son algunos de sus objetivos. Tratan de seguir el modelo de conducta de sus predecesores, si bien queda un poco anticuado para estos tiempos. Este código se fundamenta en tres principios: defender el honor y el nombre de Arista, incluso con la fuerza de las armas; defender a los que no pueden defenderse; y mostrar honor, lealtad y veracidad en todos los tratos.

2 comentarios:

  1. Sí bueno, tenía en un archivo algunas organizaciones (en realidad, tenía muchas más, pero mi PC dijo crack), y las he ido poniendo mientras estaba de exámenes y en insomnio se apoderaba de mí. Ahora llega lo difícil: compaginar trabajo + estudio para que en febrero no me pase lo mismo + gimnasio + dormir + rol y amigos + novia (en algunos casos, al mismo tiempo). ¿Hay alguna manera de hacer que eldía tenga más horas? Aparte de trasladarme a Faÿr, que ya lo he intentado.

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