Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

Fotos de partidas anteriores, y un par de gatos

Aquí os pongo algunas fotos de momentos anteriores a la última partida.

Las dos primeras de la partida anterior, en casa de Anabel:

Un momento de combate...

Y un servidor, que actúa de Narrador amenazante...
Ésta nos lleva más atrás en el tiempo...

Y ahora dos fotos de mis queridos gatos, porque sí:

Un Beldar dormilón...

Y Faran, guardián de mi biblioteca rolera...

3 comentarios:

  1. Muy chulas, pero creo recordar que falta unas cuantas... más, más queremos más!!! jeje

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  2. Mañana, la primera parte de la última partida... que me agobio de cargar fotos.

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  3. A esos gatos... ¡Me los voy a ZAMPAR! ¡CRUDOS! ¡JA!
    ¡WILLIE!

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