Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

Cuchillos Libertadores

En cualquier lugar donde un señor oprima a sus súbditos, allá donde haya un tirano, estarán los Cuchillos Libertadores. Son un grupo anárquico que actúan para desacreditar y humillar de cualquier forma al mal gobernante. Puesto que son perseguidos por las autoridades, sus células independientes deben actuar en el mayor secreto, dejándose mensajes cifrados para reunirse en lugares secretos (la trastienda de algún local, el sótano de una posada, un granero,...).
Su trabajo es cuanto menos, difícil, y suelen dejarse la piel en él (a veces, literalmente). Bardos y pícaros componen el grueso de sus filas, mientras que los líderes gremiales tienen fuertes contactos con ellos, y en ocasiones llegan a manejar sus secretos hilos.
Generalmente se dedican a poner en evidencia a los señores locales o, como mucho, a los grandes señores de una nación, y es raro el que lleguen a incordiar a reyes o emperadores.

1 comentario:

  1. Me molan, si algún día no se que hacer con algún personaje creo que intentaré formar parte de este grupo.

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