Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Alatriste en 56 mm (I)

Hola de nuevo. Con tanta entrada seguida, incluso mis habituales seguro que se pierden alguna, acostumbrados al pausado ritmo que este sitio lleva siempre.

Allá por el 2007, un día 17 de diciembre, realicé un pedido a e-minis, mi tienda habitual de miniaturas, que incluía la figura de "El Capitán, España S. XVII". Aquí tienen la imagen:

Naturalmente, las comparaciones, estando la película estrenada el año anterior, no se hicieron esperar, y ya antes de adquirir la figura tenía pensado pintarla siguiendo el dibujo de la portada de "El capitán Alatriste". Aquí se lo muestro:

De hecho, tengo claro que el escultor de la mini tenía delante esta imagen cuando trabajaba. Fíjense en la guarda de la espada, en la capa (sobre todo, en el lazo), en las botas,... Y bueno, otros detalles aparecen en la contraportada del libro, como son la pistola, o el sombrero emplumado.
En este caso, la figura tenía la posibilidad de elegir entre dos cabezas, y con ese afán mío tan individualizador, me aparté de la pintada por el profesional de Elite Miniaturas y escogí la que llevaba sombrero (sin emplumar, eso sí). Cavilé sobre la idea de masillar un par de plumas, pero no quise estropear la mini con mis torpes manazas. Además, ya hay una pluma al cinto de nuestra figura.
Como siempre me pasa, estuve un tiempo pintando, y luego lo dejé. En primer lugar, tras la imprimación en blanco, di una pasada de tinta roja a la capa, y de azul a la casaca, para ver qué tal daban el pego. Pasé luego a trabajar sobre la piel, dando por finalizado incluso el trabajo de sombreado. Me faltarán en este punto dar algunos toques de luces adicionales, y velar con rojos y púrpuras (primero porque dan vida a la piel, segundo para entonar el color con el del resto de piezas), pero eso lo dejo para más adelante. Pinté también el sombrero, usando una gran gama de azules. Este es el resultado hasta hace unos días:

Excepción hecha del suelo, realizado el fin de semana pasado. Lo imprimí en negro, y le di luces con un pincel seco de marrones claros. El resultado final, sin embargo, se debe más al trabajo con las tintas: magenta en un par de lugares, azul, verde claro y oscuro, marrón avellana, piel, marrón oscuro y negro. Y así conseguí un suelo digno de la Villa y Corte, a lo que únicamente le falta dar un barniz mate, que dejo para más adelante:

En cuanto al sombrero, este último fin de semana he trabajado en las transiciones de color (aunque eso último no sale en las fotos, que son anteriores):

Ya se habrán dado cuenta que hemos mejorado un poco las fotos, aunque únicamente se debe a la práctica, al tamaño de la figura, y a colocar un folio de tono azulado tras la figura. En esta, tuve un desliz y se ve el monitor como fondo:

La siguiente imagen mejora la anterior, y en ella pueden ver con tranquilidad el trabajo realizado en los ojos, glaucos como en el libro. En realidad, el derecho está un poco más centrado que el otro, pero prácticamente ni se nota a esta distancia... y no quería destrozar esa mirada.

Los siguientes pasos serán seguramente la espada y las botas. Ya ven que estoy decidido a seguir con esta figura... A ver si puedo acabarla antes del 17 de diciembre, cuando se cumplen dos años desde que la adquirí.

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