Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

De nuevo, tres semanas

Como en la última entrada de este tipo, la partida cuyas fotos voy a subir ocurrió hace tres semanas. La partida, cuyo resumen pueden leer aquí, no fue mal del todo, con una gran mayoría de exploración y escasos combates rápidos. Empezamos a volver a la senda recta. Les dejo ya con las fotos; en todas ellas podrá ver, de izquierda a derecha, a Alfredo, que llevaba al duergo Norath, mi querida Eva, con la discípula del dragón Idriel, al que les escribe, que por supuesto era el Narrador, a Roberto, con el druida Meril, y a Ana, que jugaba con Lethan.


Naturalmente, alguien tenía que hacer las fotos, y ese era Guillermo, con la hechicera Olië:

Esa es la cara que se le quedó cuando averiguó que todas las malditas fotos eran iguales. Bueno, al menos hay una original, con los burdos dibujos de la pizarrita y una parte de la hoja de personaje de Meril:

Y eso es todo por ahora. Para los próximos días, la partida de la semana pasada y más fotos de la figura del capitán.

3 comentarios:

  1. Joder, solo cambia un poco de lado la camara... Gui mamón!! Bueno espero que para la proxima hayan mejores.

    ResponderEliminar
  2. Claaaaro. Fotos dinámicas no te jode?

    ResponderEliminar
  3. Se ve que fue el día de no hay ganas de hacer fotos y todas se hicieron al mismo tiempo, así que de donde no hay... tendré que volver a hacerle alguna foto a mi vaso de tio Gilito XD

    ResponderEliminar