Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Beldar en busto (I)

Hace ya tiempo, desde aquel primer encuentro en mi querida posada, que no tengo noticias de Beldar, el único albo que se muestra dispuesto a hablar de los momentos anteriores que en los papeles y legajos no pueden encontrarse. Me preocupa, ciertamente, porque tal vez su gente haya decidido silenciarle, y por eso no vuelve a ponerse en contacto conmigo. He resuelto buscarle por las calles de mi querida Antagis, pero para ello necesito algo que enseñar a aquellos que pregunte. Como los artistas de esta ciudad no son demasiado originales pintando albos, me decidí a hacerlo yo mismo. Éste es el proceso de la creación.

Ilusionado con el último pedido a e-minis, me decidí a no abandonar una figura, por primera vez en todo el tiempo que llevo en el hobby, hasta que estuviera acabada. Así pues, comencé por el busto denominado  Ilnimar, que, adapté al mundo de Lüreon con ese pequeño relato que han podido leer. Además, comencé rápidamente a ver el esquema de color gracias a las nuevas pinturas que había pedido, con la 'fórmula P3' de Privateer Press, un pack de seis botes con los colores de uno de los ejércitos de los Reinos de Hierro (Cygnar).
El busto, en resina y con un precio de 18'75, es comodísimo de trabajar, y no es necesario rebajar ni una sóla rebaba. Los detalles son increíbles y es un lujo simplemente poder pintarlo. Con ayuda de un clip lo coloqué en una sencilla peana (que pertenecía, en tiempos, a una de esas vírgenes pequeñas, que típicamente se colocan encima de la tele), y, tapando la parte inferior, imprimé con el spray gris de Andrea. Y ahora, por fin, pueden ver las fotos:

La imprimación gris, muy ligera, por delante y por detrás.

En seguida, comencé con el pintado de la cara. Además del color base, le di una primera capa de luces, pero paré ahí, y, para evitar complicaciones posteriores, pinté el color base de las partes en contacto con la cara: la camisa y el pelo, además de los ojos.

Aquí pueden ver las pinturas usadas hasta este punto:

Las fotos las realicé con luz natural, pensando que sería suficiente, pero al retocarlas con el Nero vision, anaranjó un poquito los tonos. En esta serie, los dos perfiles y la parte trasera:


Pinté los ojos con negro, y luego los bordeé con azul. Añadí además un par de piquitas en blanco, simulando el brillo natural.

Lo malo de estos retoques tan cercanos de las fotos es que se ve la textura (no sé si es porque las pinturas son ya viejas, pero aunque están muy diluidas no consigo que me queden las pinceladas sin grumos). Lo bueno, es que puedo ver detalles que se me escaparían. Por ejemplo, que el ojo izquierdo (a su derecha), tiene el centro demasiado azul:

En posteriores entregas, las luces y sombras de la cara.

2 comentarios:

  1. La verdad es que me voy a reservar la opinión para cuándo la vea de cerca, por que como bien dices, las fotos cercanas son bastante granulosas.
    Yo diría que la tercera foto es la que le va a hacer justicia al busto.

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  2. A mi me mola mil!! juas que ganas que tengo de verla en persona :D

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