Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania

Beldar en busto (II)

Continúo con el trabajo de esta sensacional escultura. El siguiente paso fueron las luces de la cara.

Quería fuertes contrastes en la piel, así que, extrañamente en mí, llegué a un color muy claro, casi blanco. Aquí pueden ver los colores usados, y, en esa tableta de pastillas vacía, las mezclas obtenidas con antelación al trabajo (¡estoy siendo muy aplicado!):

Esta vez fui más prudente con la iluminación, y las fotos muestran un tono casi exacto al real (el azul de la camisa es más verdoso a simple vista).

De todas formas, lo importante es la aplicación sucesiva de los distintos colores obtenidos en áreas cada vez más pequeñas. Las zonas más importantes son: la frente, la parte superior de las cejas, la nariz, los pómulos, y la parte superior de la barbilla. En el caso de los pómulos decidí no forzar mucho, porque la propia miniatura ya tenía un esculpido un poco excesivo para mi gusto. Ésta es mi foto favorita de esta serie:

Tampoco hay que olvidarse, por supuesto, de las orejas. Poniendo la mini en la siguiente posición vemos claramente en qué lugares incidiría la luz con más fuerza.

Como es habitual, las fotos recortadas con el Nero vision para poder ver los fallos.

Algunos ya se habrán dado cuenta de que he retocado el ojo izquierdo, pero es que además le he añadido algunos toques con Tinta Roja muy diluida, para simular el lacrimal. Les invito a comparar con la foto de la anterior entrega.

El próximo día, las sombras de la piel.

3 comentarios:

  1. Joder como molaa. Me estan entrando ganas de pintar T_T.

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  2. Pues tío... me vendiste tus pinturas.

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  3. No te vuelvas a comprar pinturas que te conozco y acabarás vendiéndolas porque se te quitará el gusanillo.

    Mantengo mi opinión hasta que vea la mini en persona.

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