Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Reseña: Belgaríada y Malloreonea

Hoy les traigo una reseña de nada menos que trece tomos: las series de Crónicas de Belgarath (The Belgariad en inglés) y Crónicas de Mallorea (The Malloreon), así como otras tres obras relacionadas.

Estas obras ambientadas en el mundo de Aloria están escritas por David Eddings, al parecer con la ayuda de su esposa Leigh. Este estadounidense nació en 1931, y desde muy joven demostró sus dotes para la oratoria y el drama, protagonizando la mayoría de sus propias producciones. Escribió un par de novelas que sólo publicarían años después, y otra (El ascenso de Hunseeker) que fue considerada por el autor como mala y aburrida. Pero Eddings seguía intentando ser escritor mientras trabajaba en una tienda de comestibles, y logró que le publicaran La alta cacería (1973), una historia sobre una expedición de caza que se sale de madre. Cuando descubrió que El Señor de los Anillos ya llevaba un enorme número de ediciones, se dio cuenta de que la fantasía tenía un nicho literario cierto. Tomó así un bosquejo de mapa que había realizado tiempo atrás, e inició las historias de Belgarath. Las dos sagas de cinco libros le ocuparían casi una década. Luego comenzó otra saga, Elenium, cuya primera trilogía (El trono de diamante, El caballero de rubí, y La rosa de zafiro) contiene ciertos elementos paralelos a sus primeras series: una joya que debe ser recuperada, una alianza con un dios demoníaco, un personaje destinado a llegar al trono... Después le publicarían Los perdedores (1992, aunque escrita en los '70), la historia de dos personificaciones: dios y el demonio. Eddings continuaría Elenium con una nueva trilogía: El Tamuli (Cúpulas de fuego, Los seres fulgentes y La ciudad oculta). Tras continuar con los tres libros sueltos relacionados con Aloria y la publicación de otra obra no fantástica (La canción de Regina, un thriller centrado en una mujer y en el asesinato de su gemela), salió a la luz La redención de Althalus, una novela con una ambientación algo más rebuscada. El matrimonio Eddings volvería a la fantasía con la tetralogía Los soñadores, en la que diferentes culturas deben librar las guerras de unos dioses contra el ente conocido como Vlagh. Poco después moriría Leigh Eddings, y su marido no escribiría nada más hasta su propia muerte, dos años después (2009).

Centrándonos en Las crónicas de Belgarath y Las crónicas de Mallorea, debemos indicar lo primero de todo que estas obras están escritas de forma cuidada. A diferencia de otras novelas de fantasía que hemos visto por aquí (ya saben, las de autores de franquicia), en este caso el estilo es algo más elevado, los personajes y diálogos son creíbles y las escenas verosímiles. Ahora bien, lo interesante de ambas series es sobre todo la exploración del mundo de Aloria: la trama es demasiado sencilla, y únicamente se ocupa de hacer que los personajes viajen cada vez más lejos de sus hogares. La repetición del esquema en la segunda serie puede parecer un tanto innecesaria o arbitraria, y los personajes responden en general a estereotipos culturales del mundo de Aloria. Así, parecería que todos los chereks gustan de la batalla y la bebida, aunque también es cierto que Eddings juega con esto, y presenta de vez en cuando personajes que sorprenden al salirse del estereotipo. Eddings presenta por supuesto notas originales, como la presencia de dos Profecías con voluntad propia y enfrentadas una a la otra o las limitaciones de la magia usada por los personajes. En definitiva, es una saga con la que disfrutar, que merece ser paladeada despacio para obtener todo su jugo. Veamos por encima todas estas obras:

  • La senda de la profecía (abril de 1982). Básicamente se encarga de presentar a todo el grupo cuyas andanzas seguiremos, desde la óptica del joven Garion. Cuenta su niñez y adolescencia con la tía Pol, y la presencia del narrador de historias llamado Viejo Lobo. Ambos, lógicamente, demostrarán ser mucho más que eso. Junto a ellos aparecen otros personajes-arquetipo, como Seda, el espía drasnio, o Barak, el enorme cherek. Es un inicio poco original para una serie de fantasía, y sin embargo resulta muy entretenido.
  • La reina de la hechicería (noviembre de 1982). Aunque conocemos a un par de personajes más (entre ellos la todavía odiosa princesa Ce'Nedra), lo principal en este libro es el descubrimiento de diversos reinos y cortes, y algunas de sus tramas políticas. Se descubre también que Garion en realidad posee el poder mágico, y por tanto será llamado Belgarion. Uno de los libros más movidos de la primera serie.
  • La luz del orbe (Gambito de mago sería la traducción del título original; junio de 1983). Las andanzas del grupo siguen adelante, esta vez por territorios algo menos civilizados, como el Valle de Aldur o la tierra de Ulgo. Garion comienza a entrenarse en el uso de la magia, que pasa al primer plano de importancia.
  • El castillo de la magia (mayo de 1984). Garion descubre que todavía le queda mucho trabajo después de llegar a Riva, y debe continuar su viaje. Por su parte, Ce'Nedra demuestra estar preparada para asumir la autoridad que le está predestinada. Se trata de un libro de transición, con poco movimiento y mucho diálogo explicativo.
  • La ciudad de las tinieblas (El juego final de los encantadores sería la traducción para el original; diciembre de 1984). Por dos rutas diferentes, los personajes llegan tras diversos problemas a la tumba de Torak. Allí tiene lugar el combate final y, sin intención de lanzar spoilers, todo acaba bien. La verdad es que demasiado bien, habida cuenta de la cantidad de personajes. Un pequeño punto trágico hubiera estado mejor.

  • Los guardianes del oeste (abril de 1987). La mitad inicial del libro se ocupa de los primeros ocho años del reinado de Garion, con pequeños problemas que va resolviendo con facilidad. Sin embargo, cierto día el Orbe avisa a Garion de que la herencia de Torak, personificada en Zandramas, sigue siendo una amenaza. Al mismo tiempo, ciertos fanáticos chereks atentan contra la vida de Ce'Nedra y de su hijo. Éste es raptado finalmente en un plan elaborado por Zandramas. Así comienza de nuevo el viaje de la mayoría de personajes de la saga anterior. El libro peca de cierta inmovilidad, lo que lo hace algo lento.
  • El rey de los murgos (abril de 1988). Esta novela desarrolla el intento de entrar en el continente de Mallorea de forma subrepticia. Pero los problemas se suceden, y ni siquiera la ayuda de algunos amigos puede facilitarles las cosas. Se trata de un libro repleto de peripecias dignas de una novela bizantina, con naufragio incluido.
  • El señor de los demonios (El señor demonio de Karanda sería la traducción del original; septiembre de 1988). Para continuar la persecución, Garion y sus compañeros deben atravesar tierras infestadas de demonios, mientras Zandramas trata al mismo tiempo de eliminar a Ce'Nedra. Como es habitual en estos libros, lo mejor es la descripción de los parajes por los que los personajes van viajando, mientras que a los combates mágicos les falta algo de imaginación o espectacularidad.
  • La hechicera de Darshiva (diciembre de 1989). Belgarath piensa que deben viajar a Kell para saber dónde se encuentra «el lugar que ya no existe», donde tendrá lugar la batalla final contra Zandramas. En este libro tiene lugar un gran enfrentamiento entre diversas facciones del mal, con un par de enormes demonios atacando al grupo. Supone por tanto una elevación de la intensidad, previo al final de la saga.
  • La vidente de Kell (mayo de 1991). Finalmente el grupo llegar al encuentro de Zandramas, pero allí en lugar de una batalla hay un pequeño evento anticlimático, pues todo el conflicto se resuelve con una elección. En las páginas finales se resumen los meses siguientes, donde, como no podía ser de otra manera, todo es bonito y alegre.

  • Belgarath el hechicero (1995). Poco después del final del anterior libro, Garion y Durnik ayudan a Belgarath a reunir los hechos más importantes de su vida, desde que se convirtió en el primer discípulo de Aldur y hasta el nacimiento de Garion, y ocupando por tanto siete milenios de historia.
  • Polgara la hechicera (1997). Ce'Nedra visita a Polgara, con la misma intención. Volvemos así a tener una suerte de relato-marco, donde se insertan en primera persona los cuatro mil años de vida de la hechicera, desde su nacimiento hasta el de Garion. Por tanto, esta obra, como la anterior, cubre toda la historia previa a las sagas, narrando todo aquello que en los diez libros principales formaban el trasfondo.

  • El códice rivano (1998). Se trata de parte del material que los Eddings usaban durante la escritura de las novelas. Es decir, una colección de escritos trasfondísticos sobre economía, religión,.... También incluye tres ensayos de carácter informal.

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