Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Sincretismo de cultos en Lüreon

Les hablaba el otro día sobre el sincretismo religioso, o más bien sobre las diferentes posibilidades que se me ocurrían ante el encuentro de los variados cultos. Todo aquello surgió para intentar reducir el número de cultos disponibles en la ambientación de Lüreon. Durante las próximas semanas los iré desgranando poco a poco, pero hasta el momento ya tengo algunas ideas previas.

En primer lugar es muy sencillo saber que si hay un culto hostil en Lüreon, ése es el de Antim. Lógicamente otras religiones pueden estar enfrentadas entre sí, pero en el caso de la Iglesia Rúnica su postura inicial es la de que sólo existe un dios, y ése es Antim. Se da además la circunstancia de que hace cuatro décadas el emperador de Braer consiguió convertirse en el Patriarca de Antim, y nunca es bueno que iglesia y estado se reúnan. Esto hace que el Imperio Braerio haya tomado las armas para luchar contra sus vecinos de forma repetida, uniendo los motivos religiosos con los político-económicos.

Por otro lado, lo que me interesa saber realmente es qué cultos reúnen la adoración de diversas deidades. En lugar de existir una auténtica asimilación (en la que una deidad es «absorbida» por otra más importante y queda como un aspecto suyo), el tipo de religión de Lüreon fomenta la igualdad dentro de un mismo seno, establecido en torno a un dominio o esfera de influencia (usando términos de AD&D). En algunos lugares, esas deidades pueden llegar incluso a la identificación, y por tanto será adorada una única divinidad con las características de varias. Se trata de un mecanismo desarrollado de forma inconsciente a lo largo de las centurias para reunir sin disputas el culto de los diferentes panteones. Así que aunque aquí hablemos de que una deidad se identifica con otra, o que un culto adora a dos deidades en la forma de un único aspecto, en realidad se trata de que la tradición de un lugar ha llegado a ese estado tras el paso de muchas generaciones. Éstos son los principales cultos «múltiples»:

  • Protección: Culto que agradece a las deidades guardianas su preferencia por los lugares civilizados. Se incluyen por tanto las deidades que protegen ciudades o lugares de culto: Antagea, Barkten, Toran y Baraeko. Los tres últimos suelen identificarse como la misma deidad, mientras que Antagea posee un culto más regional (entre los alanos).
  • Artesanía: Culto que fomenta el desarrollo de invenciones y técnicas en favor de la cultura. Adoran por tanto a las deidades que representan esos valores: Mekagraon, Zenüd, Saur y Uzbadukheled (el Herrero). Los tres primeros suelen identificarse en algunas regiones, pero es más difícil con el último, deidad duerga.
  • Comercio: Culto que adora a las deidades mensajeras y a aquellas que protegen a los viajeros. Éstas son Keragleo, Dimuïr y, en ocasiones, Felakundu (el Minero).
  • Curación: Las diferentes Casas de la Sanación incluyen capillas a diferentes deidades, en su aspecto curador. Incluyen a Ignia, Elu Sila, Dibus y Deabus, Tameöbigo y Zâram-ai-shathûr (la Madre Tierra). Suelen identificarse Ignia y Elu Sila, en ocasiones también con la Madre Tierra.
  • Naturaleza salvaje: Suele tratarse de las deidades patronas de los druidas, los muchas veces identificados Graleo y Kärantel (a pesar de ser bastante diferentes en su concepción de la agricultura).
  • Justicia: Culto que santifica a las deidades que se encargan de hacer cumplir los tratos u otorgaron las leyes a la humanidad. Es raro que se identifiquen, y el culto concreto depende de la región (en mayor medida que en otros casos). Son Leata, Tariqte, Tagotis y Vagadonnaego, junto con Dibus y Deabus.
  • Batalla: Culto a las deidades guerreras o a las que cuidan de los caídos en combate. Principalmente se trata de Garlen y Netön, con la inclusión de Saur en ocasiones. El todavía poco conocido dios duergo llamado el Guerrero también entraría aquí si su culto se extendiese.
Además de los anteriores existe otra clara identificación entre Selia, deidad de la belleza y protectora de los perdidos en el mar, y Frouida, ninfa de las fuentes.

Y eso es, en líneas generales, el tipo de diferenciación que he ido realizando en los panteones lúreos. En próximas entradas espero ir definiendo un poco más estas ideas.

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