Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

eSdlA, peli vs libro, I-11: Un cuchillo en la oscuridad


Pasamos al siguiente capítulo, que es bastante más largo que los anteriores (aproximadamente un 50 %).

En el libro:

Asistimos a una escena protagonizada por el Gordo Bolger, que es acosado en la casita de Cricava por tres figuras oscuras. Afortunadamente, sabía que «tenía que correr, o morir», y huyó de allí hacia la casa más cercana. Los vecinos entendieron que un enemigo procedente del Bosque Viejo había llegado a Los Gamos, y dieron la voz de alarma. Los Jinetes son sorprendidos por los toques de los cuernos, y convencidos de que el Anillo no está allí, prefieren partir y continuar la persecución.

Frodo y los otros tres hobbits son despertados por Trancos, y cuando visitan sus habitaciones descubren que las camas y almohadas han sido rajadas y agujereadas. Su idea era partir en silencio y desapercibidos, pero alguien ha abierto la cuadra y sus poneys han escapado. Para transportar provisiones, deciden intentar conseguir al menos un animal, y el único disponible resulta ser «una bestia huesuda, mal alimentada y floja», propiedad de Bill Helechal. La salida de Bree es, por tanto, observada por multitud de personas.

Guiados por Trancos, los hobbits se internan en el Bosque de Chet, y al tercer día llegan a los Pantanos de Moscagua, que tienen bien ganado el nombre. La noche del cuarto día, todavía en los pantanos, ven unas luces a lo lejos, como relámpagos en las montañas. Al día siguiente salen de los pantanos, pero no será hasta la mañana del séptimo que alcancen la Cima de los Vientos. Mientras recorren el sendero Trancos les explica que sólo queda «un círculo de piedras desparramadas» de lo que otrora fue una torre de observación. Sam, al oír el nombre de Gil-galad, recuerda algunos versos de una canción que tradujo Bilbo tiempo atrás.

En las ruinas, en medio de un círculo quemado, Trancos descubre una piedra donde se ha grabado toscamente una G rúnica, y piensan que puede ser una indicación de Gandalf, y tal vez las luces que vieron días atrás se produjeran porque fue atacado. No tienen tiempo de mucho más, porque cinco puntos oscuros se encaminan hacia ellos desde los dos extremos del camino.

Cae la noche, y los cinco se encuentran en una cañada al pie de la Cima, con la esperanza de que los Jinetes no los detecten. Trancos, «para distraerlos y que olvidaran el miedo» les cuenta muchas historias, incluyendo la canción sobre el encuentro de Beren y Lúthien. Justo cuando finaliza su narración, llega el ataque, pues tres o cuatro figuras altas y oscuras se alzan en la pendiente, al borde de la cañada. El terror hace que Frodo se coloque el Anillo, y entonces ve que son cinco figuras de caras blancas, vestiduras grises y yelmos de plata. Tres avanzan hacia él, y cuando saca su espada, la figura más alta, con la cabellera larga y brillante y una corona sobre el yelmo, se adelanta y le hiere. Lo último que alcanza a ver Frodo, justo mientras se quita el Anillo, es a Trancos «saltando en la oscuridad, esgrimiendo un tizón ardiente en cada mano» y al grito de "¡O Elbereth! ¡Gilthoniel!".


En la peli:

Como ya indicamos hace muchos capítulos, el susto que se lleva Bolger se ha traspasado a una escenita corta, similar a la que parece protagonizar el granjero Maggot. Sin embargo en este punto de la trama no se ve ni la Comarca ni Los Gamos (lo cual es un acierto, habida cuenta de que no volverá a salir hasta el final de la historia).

La escena titulada simplemente El Nazgûl incluye el asalto de los Jinetes a Bree y el destrozo de las almohadas. La versión extendida amplía esta escena con unas breves imágenes de los cinco personajes recorriendo unas zonas agrestes. Éstas pueden representar el Bosque de Chet y el llano anterior a la llegada a Los Pantanos de Moscagua, un añadido de la versión extendida. Allí ponen en labios de Merry una frase de Sam («¿Qué comen cuando no hay hobbits?»), y luego aparece el campamento nocturno, con una breve referencia a la historia de Lúthien y Beren. La diferencia es que aquí Trancos parece triste y apagado (pues sabe que su propia dama morirá debido al destino que ha elegido, como le pasó a Lúthien), mientras que en el libro el tono no es tan melancólico, pues los descendientes de esa unión son tanto Elrond como los reyes de Oesternesse. Por cierto, ¿de dónde ha salido la mula que lleva Sam de las riendas? ¿Es de Aragorn?

La narración es cortada por la escena El daño causado a Isengard, que nos muestra cómo Saruman contacta a través del Palantir con "el Ojo". Éste le pide que forme un ejército, y Saruman manda a unos orquitos que tiene por allí que arranquen todos los árboles de Isengard. Gandalf sigue en lo alto de la torre.

Luego viene la escena Un cuchillo en la oscuridad, que adapta todos los sucesos de Amon Sûl (la Cima de los Vientos). Aquí hay tres cambios de importancia desigual. Primero, que el "círculo de piedras", restos de la quema y posterior derrumbe de la torre de vigilancia, está conformado aquí por columnas, arcos y estatuas, en bastante mejor estado de conservación. Por cierto que no sé qué harían los que usaran esa torre, porque con tantas puertas como parece haber tenido, es imposible de defender. El segundo cambio llega a propósito de las armas de los hobbits, porque de repente Trancos abre una manta o algo así, y allí están las cuatro. ¿Las lleva siempre encima? ¿Las ha encontrado allí? Nada se nos dice. El tercer cambio es que los hobbits se encuentran en una oquedad de la ladera, y cuando ven llegar a los Jinetes suben a lo alto de la torre, donde tiene lugar el ataque. El resto está muy bien representado (los Espectros están geniales), aunque la visión completa de cómo Trancos los hace huir deja a los Nazgûl bastante disminuidos, casi ridiculizados. Es cierto que huyen ante la presencia del fuego y del nombre de Elbereth, pero es que en la peli parece que ni siquiera son enemigos dignos de, entre cinco, enfrentarse a un humano, por muy Aragorn que sea.

Por último, y antes de continuar con la adaptación del siguiente capítulo, la narración vuelve a pasar a Isengard, donde vemos "nacer" de una especie de fango a eso que en la película han llamado "uruk-hai". Ya veremos más adelante que uruk-hai es una nueva raza creada por crianza selectiva de orcos de Mordor, mientras que lo que Saruman hace es mezclar a orcos de las Montañas Nubladas con la raza de los hombres brunos (dunlendinos), formando así semiorcos. Eso del fango no sé de dónde se lo han sacado. También vemos a Gandalf, que en lo alto de la torre agarra a una mariposa nocturna y le dice cositas.


El próximo día veremos a los hobbits Huyendo hacia el vado.

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