Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

eSdlA, peli vs libro, IV-2: A través de las ciénagas


Segundo capítulo del segundo libro del segundo tomo. Frodo y Sam continúan su viaje hacia Mordor, guiados por Gollum.

En el libro:

La criatura, que se ha vuelto más amistosa desde que realizó su promesa, les conduce hasta un sendero que baja por la garganta hasta llegar a las ciénagas. Sam sigue sin fiarse de él, y se pregunta qué comerá. De hecho, cuando llega la mañana y Gollum decide refugiarse de la «Cara Amarilla» junto a la base de la garganta, descubren que no puede comer lembas: ya las hojas en que están envueltas le producen desagrado, y tose y se ahoga cuando las prueba. «Polvo y cenizas, eso él no lo puede comer. Se morirá de hambre. Pero a Sméagol no le importa. ¡Hobbits buenos! Sméagol prometió».

Después de descansar durante las horas de luz, y aprovechando que Gollum ha ido en busca de alimento, Sam se pregunta si tendrán suficientes lembas para todo el camino. Frodo, sin embargo, no desea preocuparse por lo que todavía está por llegar: «Terminar con este trabajo, como tú dices... ¿qué esperanzas tenemos de terminarlo alguna vez? Y si lo hacemos, ¿sabemos acaso qué habremos conseguido? Si el Único cae en el Fuego, y nosotros nos encontramos en las cercanías, yo te pregunto a ti, Sam, ¿crees que en ese caso necesitaremos pan alguna vez? Yo diría que no. Cuidar nuestras piernas hasta que nos lleven al Monte del Destino, más no podemos hacer. Y empiezo a temer que sea más de lo que está a mi alcance».

Al amanecer del día siguiente alcanzan las ciénagas, «una red interminable de charcas, lodazales blandos y riachos sinuosos y menguantes». Cuando el sol comienza a calentar, a través de las neblinas del lugar, Gollum vuelve a suspender el viaje, que retoman al caer la noche. Durante su marcha, comienzan a ver fuegos fatuos, y «caras muertas en el agua»: «caras horrendas y malignas, y caras nobles y tristes. Una multitud de rostros altivos y hermosos, con algas en los cabellos de plata. Pero todos inmundos, todos putrefactos, todos muertos». Han alcanzado el corazón de la Ciénaga de los Muertos.

Mientras siguen su camino, un repentino vendaval arrastra la niebla, y recortada sobre la luna aparece «una figura alada, inmensa y aciaga». Les sobrevuela con un grito, aunque acaba desapareciendo: «en las alas de la ira de Sauron voló rumbo al oeste». Gollum, gimoteando por el terror y la presencia de la luna, dice que son Espectros con alas.

Finalmente, las tierras pantanosas dan paso a grandes turberas y zonas de barro seco, y en la mañana del quinto día desde que iniciaron viaje con Gollum, alcanzan la desolación a los pies de las montañas que rodean Mordor. Pasan el día en una hondonada, y cuando Sam despierta es testigo de una discusión entre las dos personalidades que pugnan dentro de Gollum-Sméagol. Poco después, se ponen una vez más en camino.


En la peli:

Este capítulo está adaptado en una sóla escena que lleva un título casi idéntico: A través de la ciénaga. Aparece allí todo lo que puede leerse en el episodio: el sendero que desciende por la grieta, los rostros muertos en los pantanos y el vuelo del Nazgûl, en una sucesión tan parecida que lo hace uno de los episodios mejor adaptados de Las Dos Torres.

Sin embargo, algunos detalles empañan esa sensación, como sucedía con el capítulo anterior. Los hobbits, que viajan de día no sé por qué motivo, en lugar de estar rodeados por fuegos fatuos caminan entre antorchas de jardín a ras de suelo. ¿Se supone que esas llamas representan gases ardiendo o algo así? Y hablando de efectos pobres: la visión del espectro que Frodo tiene bajo las aguas se me antoja un efecto bastante anticuado. Cuando la veo, me recuerda a la versión de Bakshi y su uso del rotoscopio. Además, en la narración es Sam quien tropieza con una rama y al caer ve esas caras.

Por otro lado, para forzar la empatía entre Frodo y Gollum, aparece ya ese diálogo en el que la criatura sabe cómo se siente Frodo, ya que él lo ha vivido anteriormente. Lo más parecido a esto que aparece en la narración es el sentimiento de Frodo sobre el peso del Anillo, que aumenta cada vez más, y la extraña fuerza que parece frenar su avance, y que él llama el Ojo (aunque no es un ojo real que lo esté buscando, es únicamente una sensación).

Aún así, esos detalles son impresiones subjetivas, y el capítulo está plasmado casi sin cambios.


El próximo día descubriremos que La Puerta Negra está cerrada.

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