Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Cazacabras en 28 mm

Después de terminar con las miniaturas de las Garras del Fénix, y como aún tenía ganas de pintar algo, me lié con esta figura de Mordheim, que allí llaman simplemente 'Cazador de bestias'. Yo, por mi parte, con tantos cráneos y cuernos retorcidos, lo veo más como un Cazacabras.


Para personalizarla un poco cambié las dos hachas que tenía la miniatura: el antebrazo derecho, de un hombre de armas bretoniano (sujetando una alabarda), y la mano izquierda, de la matriz de hechiceros imperiales. La mano es claramente de una escala algo mayor, y de tan cerca se nota, pero a cierta distancia creo que le añade dramatismo a la pose.


Elegí pintarla con todos pardos, e incluso en los colores que no lo son realicé las luces añadiendo un marrón muy claro o hueso (en lugar de con un color del mismo tono pero más claro). Ahora sólo falta enfrentarlo a los PJ: creo que hará un buen papel como Stag Lord (en unas pocas sesiones comenzaremos Stolen Land).

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