Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

eSdlA, peli vs libro, II-3: El Anillo va hacia el sur


Sigo con este análisis comparativo. En este capítulo se forma por fin la Comunidad del Anillo, y comienzan los grandes viajes que dominan la trama de la historia.

En el libro:

Tras los acontecimientos ocurridos en el Concilio, los hobbits tienen una reunión privada. Merry y Pippin se lamentan de que Sam haya sido aceptado como compañero de Frodo. Gandalf les interrumpe para comentarles que Elrond ha enviado exploradores que se pondrán en contacto con los montaraces, para realizar una batida en varias leguas a la redonda.

Meses después, con la llegada del invierno, comienzan a regresar los exploradores. No hay rastro del Enemigo, ni tampoco de Gollum. Elrond nombra entonces a los que acompañarán a Frodo y Sam: Gandalf, Legolas por los elfos, Glóin por los enanos, y Aragorn por los hombres. Con ellos irá también Boromir, que parte hacia Minas Tirith, y sus caminos «corren juntos por muchos cientos de millas». Merry y Pippin se adelantan rápidamente para rellenar los otros dos huecos, siendo apoyados por Gandalf: «Creo, Elrond, que en este asunto sería mejor confiar en la amistad de estos hobbits que en nuestra sabiduría. Aunque eligieras para nosotros un Señor de los Elfos, como Glorfindel, los poderes que hay en él no alcanzarían para destruir la Torre Oscura ni abrirnos el camino que lleva al Fuego».

«La Espada de Elendil fue forjada de nuevo (...). Y Aragorn le dio un nuevo nombre y la llamó Andúril, Llama del Oeste». Los días previos a la partida, Gandalf y Aragorn planean el viaje, mientras Frodo y Sam pasaban las horas con Bilbo; llegado el momento éste le entrega a Dardo, para sustituir el arma quebrada al caer del caballo en el Vado, y también la cota de malla que le regaló Thorin.

La Compañía parte de Rivendel con poco material de guerra y bien provistos de provisiones, cargadas en Bill, el poni que había viajado desde Bree. Fue elegido por Sam, quien piensa que su estancia lo ha mejorado: «Me echó una mirada tan elocuente como las palabras del señor Pippin: Si no me dejas ir contigo, Sam, te seguiré por mi cuenta». Elrond despide al grupo recordando que sus miembros no están obligados por juramento alguno, y pueden volverse atrás cuando lo deseen. Esto da pie para que Gimli pronuncie sus primeras palabras en la novela: «Desleal es aquel que se despide cuando el camino se oscurece», que son respondidas: «Quizá - dijo Elrond-, pero no jure que caminará en las tinieblas quien no ha visto la caída de la noche».

En sus primeros días de viaje, el grupo avanza por la noche y descansa por el día, buscando así escapar de posibles espías o perseguidores. Tras quince días llegan a la región de Acebeda, por lo que se acercan al paso del Cuerno Rojo, donde podrán atravesar las montañas. Mientras descansan durante todo un día y una noche, una bandada de crebain, cuervos negros de las Tierras Brunas, parecen espiarlos. Después de tres días, Aragorn y Gandalf parecen continuar una discusión anterior: el sabio desea ir por un «camino secreto y oscuro», mientras que el montaraz prefiere arriesgarse al mal tiempo del Caradhras.

Comienzan el ascenso, pero una tormenta extraña, en la que pueden escucharse chillidos agudos o salvajes estallidos de risa, y que incluso puede lanzar rocas sobre los viajeros, les obliga a detenerse, y cuando llega la mañana deciden descender. «Caradhras los había derrotado».


En la peli:

Mientras la Compañía se reúne para la partida, que parece inmediata al Concilio, en la escena El recuerdo de Gilraen, añadida en la versión extendida, Aragorn visita la tumba de su madre. Elrond le empuja a ocupar su puesto y a empuñar la Espada, a lo que el montaraz se muestra renuente. Este breve intercambio no cuadra con el Elrond desconfiado hacia los humanos que nos han mostrado en escenas precedentes ni tampoco con el Aragorn de la novela, que porta en su vaina los fragmentos de la Espada.

En Los regalos de Bilbo tenemos un añadido muy interesante, que nos muestra el patetismo del pobre viejo hobbit, cuya vida ha quedado marcada por haber sido Portador del Anillo durante tanto tiempo.

La partida de la Comunidad es una breve escena donde Elrond despide a los compañeros. Y luego pasamos a lo principal de esta parte, con algunos minutos extra añadidos en la versión extendida: El Anillo va hacia el sur, que muestra algunas bonitas imágenes de las montañas y la escena de los crebain, y El paso de Caradhras, con el intento fallido de atravesar las montañas. Hay, sin embargo, ciertos cambios en la adaptación que no parecen muy lógicos. En primer lugar, Gandalf parece querer atravesar hacia el este por el Paso de Rohan (lo cual es ilógico por dos motivos: uno, que los hace pasar por delante mismo de Isengard, tierras del traidor Saruman; dos, que las Montañas Nubladas giran hacia el oeste en su parte meridional, así que ese viaje es considerablemente más largo, alejándolos de su objetivo), y sólo la llegada de los pájaros, espías del Mago Blanco, le hacen cambiar de opinión. Además, es Gimli el que insiste en ir a Moria, algo que Gandalf tiene como último recurso. Por otra parte, la tormenta en el Cuerno Rojo es creada por Saruman (con un poder completamente fuera de contexto para el nivel de magia mostrado en El Señor de los Anillos), mientras la novela parece dar a entender, por mediación de un par de frases de Gimli y Aragorn, que es el propio Caradhras el que no les permite el paso. Por último, una de las escenas añadidas vuelve a insistir en la cercana caída de Boromir, y se atreve incluso a mostrar cómo Aragorn tenía ya el arma empuñada, dispuesto a blandirla contra su compañero. ¿Cómo es posible iniciar un viaje tan peligroso con esa desconfianza?

De esta parte de la adaptación, como ha quedado claro, destaco el trabajo sobre Bilbo, cuyas secuelas son mejor perfiladas en la película, y el trabajo artístico para recrear las montañas y la tormenta. Lo que sucede es poco más o menos lo mismo que en la novela, aunque los cambios que he comentado me parecen fuera de lugar. Un punto a favor es la inclusión de la escena del entrenamiento de Pippin y Merry por Boromir, que a tenor del final del gondoriano resulta bastante interesante.


En la próxima ocasión seguiremos a la Compañía en Un viaje en la oscuridad.

2 comentarios:

  1. Y Elrond dijo: "Bueno, yo pensaba hacer que Glorfindel o algún otro elfo con niveles épicos acompañara al grupo, pero siguiendo el consejo de Gandalf, en su lugar dejaré que les acompañen estos dos hobbits, que son de nivel dos. Y encima plebeyos, que es clase de PNJ"

    Ese momento de la novela siempre me ha hecho mucha gracia.

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    1. XD, sí: la Gente Pequeña al poder, tomando control de la Tierra Media.

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