Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Notas de Inier Hojamarga (I)

Lo siguiente es el primero de una serie de fragmentos que estoy haciendo llegar (fuera de las partidas) a mis jugadores. Sus personajes, las Garras del Fénix, encontraron durante una exploración una serie de anotaciones realizadas por el líder de los Hojamarga, la familia de albos enemiga de Vaire (es decir, grandes némesis del grupo). Poco a poco, como digo, les estoy mostrando fragmentos, que junto a las continuas referencias que estoy haciendo en la partida sobre cierta mítica ciudad voladora, están logrando que los jugadores se encuentren cada vez más interesados en llevar a cabo esa expedición al helado norte que estamos preparando, pues saben (ellos sí, mas no sus personajes) que al final aparecerá un gran premio. Otro día les sigo contando, al mismo tiempo que voy completando los fragmentos de notas.
Allá va el primer trocito. Recuerden que son las palabras de un albo bastante borde...

Las gentes de las especies inferiores, a cuya cabeza podemos situar a los fersos, consideran que la existencia de la ciudad voladora es sólo un mito, una leyenda de los cuentos infantiles. Ignoran que, hace sólo cinco siglos, uno de ellos sobrevolaba las naciones de Lüreon a su antojo. Su nombre era Kinaël Alpeliaur, y hoy es recordado como el primer rey de Paelia. Extraño honor, para una región que clama con orgullo su republicana independencia. Kinaël estuvo al frente de Paelia entre el 4510 y el 4525, y llegó al poder tras asesinar a traición a Aedoniel, el gran guerrero albo que conquistó amplios territorios, llevando al reino de Etön Ezil hasta el mar.

Y sin embargo, a pesar de sus malas acciones, la causa principal de mi traslado a esta maldita ciudad fersa desde mi Bosque Vigilante natal es precisamente la historia de Kinaël. ¿Dónde encontró la ciudad? ¿Cómo pudo conseguir hacerla volar? Y sobre todo, ¿dónde la escondió, poco antes de su muerte? Estas preguntas me han reconcomido durante mucho tiempo, mas creo que la solución se halla muy próxima, finalmente.

2 comentarios:

  1. Ahora que pienso; ¿lo de asesinar a traición es verídico, o símplemente despecho de albo?

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    1. Eso se explica brevemente en la siguiente entrada. Pero te adelanto que Inier llama aquí 'asesinar a traición' a lo que vendría a ser una maniobra encubierta de ataque sobre el cuartel general enemigo. 'Eliminación de objetivos', diría Kinaël. Es una de esas cosas que pasan en las guerras: que siempre hay dos versiones (por lo menos).

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