Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Diseña tu ambientación: los modos de producción

Tras el éxito cosechado por Diseña tu ambientación: Día de Fiesta (lo más leído de este blog), voy a intentar crear una serie de entradas basándome en una idea sencilla extraída de nuestra realidad histórica y analizando las implicaciones que pueda tener su aplicación sobre un mundo de fantasía.

Algo que siempre me ha llamado la atención es la existencia de aventureros en las ambientaciones de fantasía. En general, se entiende que el grupo de PJ no es el único que anda vagando por el mundo "desfaciendo entuertos", pero supongo que la cantidad de personas dedicadas a ello no es muy grande. ¿O sí podría serlo? ¿Podemos considerar a los aventureros una clase social diferente de las otras? ¿Qué relaciones establecen con las comunidades más 'normales'? Éstas y otras cuestiones, aunque no son básicas en absoluto para crear una ambientación o para dotarla de profundidad, creo que pueden dar lugar a equívocos y faltas de verosimilitud si no son contestadas.

Pero darles respuesta encuentra una dificultad bastante grande: hablamos de fantasía, de algo imaginado y no verdadero. Así pues, cualquier resultado deberá basarse en una extrapolación de los datos de nuestra historia real. Lo que pretendo en esta serie de entradas es averiguar algunas cosillas sobre la sociología del medievo, e intentar modificarlas con la presencia de seres y criaturas fantásticas, objetos y poderes mágicos, para, posteriormente, centrarme en cómo afecta a todo ello la presencia de grupos de aventureros. Intentaré hacer una síntesis de ideas sobre economía y sociedad (fusilando sin reparos algunos artículos de la Wikipedia y la Encarta), para luego aplicarlo a nuestro ámbito. El tema que tratamos es tan amplio e incluye algunas nociones tan entrelazadas, que debo en muchos casos resumir y tomar sólo lo que necesito, o generalizar algunos resultados.

Hoy comenzaremos con una noción sencilla, que puede ayudarnos a establecer el tipo de sociedad existente en nuestra ambientación. Se trata de averiguar qué modo de producción es predominante, lo que estará relacionado con el nivel tecnológico y también con las diferencias sociales existentes. Para ello usaremos los diferentes modelos definidos por Marx, teniendo claro que pueden coexistir en diferentes comunidades. Por supuesto, los ejemplos que doy son válidos en mi propio mundo de juego, Lüreon, y pueden ser modificados al gusto de cada cual.

~ Modo de producción primitivo: Propio de las comunidades poco avanzadas. La propiedad de la tierra sería colectiva, y la distribución de los productos igualitaria. No existe un excedente que permita la creación del comercio con otras comunidades, o la presencia de una clase no trabajadora: la sociedad se organiza en grupos (dedicados a la caza, la pesca y la recolección), pero con ello no se crean capas sociales diferentes. Según la época y el lugar, esta sociedad desembocó en el modo esclavista o el feudal, ya sea por evolución propia o por conquistas (sufridas o realizadas).
En nuestra ambientación, este tipo de sociedades pueden encontrarse aisladas, típicamente en una isla alejada o un valle cerrado. Por otra parte, muchas criaturas pueden formar este tipo de comunidades. Verbigracia, los lakertántropos (hombres-lagarto) que habitan en un pantano aislado de la civilización es muy posible que estén divididos en castas (guerreros, recolectores, cazadores) cooperando por el bien del clan, y responderían a este modelo. Pero cuidado: si los guerreros comienzan a ejercer el dominio sobre sus congéneres y obtienen beneficios mayores nos encontraríamos con otro modelo.

~ Modo de producción asiático (despotismo hidráulico): Propio de un Estado que controla un recurso único y necesario, causando que muchas aldeas deban tributar a un poder fuertemente centralizado. Sucedió en Egipto, en Babilonia, y más modernamente en naciones como China o la Unión Soviética, gobiernos que controlaban los canales de irrigación: las personas leales reciben una abundante cantidad de agua para sus cultivos, mientras que las menos leales reciben muy poca o ninguna. El caso de Egipto es ejemplar, ya que sigue un ritmo cíclico, milenario, en el que decae el poder central y la vida en las ciudades, con la anarquía rompiendo la unidad, y los templos y señores locales alcanzando a controlar, de forma independiente, a los campesinos obligados al trabajo (de ahí las denominaciones de Imperio Antiguo, Medio y Nuevo, y los períodos intermedios entre ellos).
En nuestra ambientación, puede ser interesante tener alguna nación con este tipo de economía, que puede dar lugar a muchas aventuras en la que los PJ deban enfrentarse a las fuertes injusticias a que puede dar lugar este modelo, sobre todo en naciones fracturadas por el control de señores locales semiindependientes. ¿Qué hay de nuestros hombres-lagarto? ¿Controlan los guerreros el acceso a cierta planta o a la carne de las presas, y sólo permiten que la consuman los más leales de los suyos?

~ Modo de producción esclavista: Propio de sociedades militarizadas, con fuertes diferencias sociales. Aunque puede existir un fuerte desarrollo intelectual, y algunos individuos pueden amasar grandes fortunas, las técnicas son rudimentarias y tradicionales, basadas en el trabajo de mano de obra esclavizada.
El ejemplo histórico del que podemos sacar mejor partido es el que fue llevado a sus últimas consecuencias: en la antigua Roma las conquistas militares proporcionaban muchos esclavos, que permitían sustituir a los campesinos libres en el trabajo, de tal manera que éstos podían cumplir sus obligaciones militares, y el estado continuaba la guerra y la expansión. Por otra parte, los libertos (esclavos liberados) y los soldados licenciados pasaban a ser campesinos en las nuevas tierras, lo que permitía recomenzar el proceso. Pero extender el derecho a la ciudadanía y la posibilidad de sustituir el servicio militar por un pago obligó al uso de mercenarios bárbaros para defender las fronteras (que habían dejado de expandirse). La crisis ideológica, entre otros resultados, conllevó la liberación de muchos esclavos, por lo que el modo esclavista acabó llevando por sí mismo al sistema feudal.
En nuestra ambientación, la pregunta de si existe o es común la esclavitud surge con fuerza. ¿Existe comercio de esclavos? ¿Se añade a él un conflicto racial? ¿Luchan otras naciones para frenarlo? Aunque la respuesta sea negativa, ¿alguna nación mantiene esclavizados a los prisioneros de guerra? ¿Qué pasaría si un grupo importante de serpántropos (hombres-serpiente) se impusiera a la comunidad de lakertántropos del primer ejemplo, obligándoles a construir en el pantano un templo a su oscuro e intrigante panteón? ¿Lucharían los PJ por liberar del yugo a los hombres-lagarto?

~ Modo de producción feudal: Es el típico que encontramos en la mayor parte de ambientaciones de fantasía (las más comunes en las mesas de juego), por lo que nos detendremos un poco más.
Entre los avances de la época medieval cabe destacar el aumento en el uso de las acequias para el riego de grandes superficies y de los molinos de agua como fuerza motriz (tanto para la harina como para el aceite), extendiendo los cultivos y liberando mano de obra que puede dedicarse a otras tareas más productivas. Además, mejoran los métodos de enganche de los animales, especialmente el caballo y el buey. La cría del ganado de tiro aumenta de manera notable y permitirá disponer de animales en abundancia. También se cría el caballo de combate, que cambiará las prácticas de la guerra en detrimento de la infantería tradicional. Los instrumentos de uso agrícola, generalmente de madera, son sustituidos por otros de hierro, lo que es especialmente útil en las zonas donde la tierra turbosa y muy húmeda era difícil de trabajar. Ahora el arado penetra más, airea la tierra con mayor facilidad y permite la obtención de cosechas en espacios antes baldíos. Se extiende un sistema de barbecho distinto que posibilita la rotación de suelos cada dos de tres años mediante la quema de rastrojos, en vez de uno de cada dos, y se abandona la práctica del cultivo itinerante. Entre los alimentos, además de las habas y el trigo, se incorpora a la dieta la avena, tanto para personas como para animales, cuyo engorde es más rápido y garantiza la alimentación en periodos de sequía y en los duros inviernos.
El aumento de la producción supone que los siervos trabajen menos horas para sus señores, sustituyéndose por el pago de una cuantía económica o en especie. Al mismo tiempo, los campesinos ganan algo de independencia, al disponer de más tiempo para procurarse sus ingresos. En algunos lugares, sólo son convocados a trabajar para su señor en los periodos de laboreo con gran necesidad de mano de obra, como la siega. La acumulación de los impuestos por parte del señor provoca una mayor acuñación de moneda. Aparecen las primeras grandes fortunas y los señores hacen ostentación de sus bienes, muchos de ellos traídos de lugares alejados. El Alto Clero comienza a disponer de recursos con los que edifica las iglesias, catedrales y palacios episcopales.
Aumenta el número de tierras roturadas y comienza un periodo de eliminación de los bosques, drenaje de las tierras empantanadas, extensión de los terrenos arados lejos de las aldeas y la construcción dispersa de casas campesinas. Las tierras de pastos en las laderas más difíciles de arar y los terrenos de labranza en el resto se hacen comunes en muchas zonas. Este crecimiento de tierra útil es en su mayor parte obra de los propios campesinos (gracias a que tienen más tiempo) y no tanto de los señores (que han ido abandonando el deseo de acrecentar los latifundios). El señor controla muchas veces la venta de materiales y aperos de labranza a sus campesinos, lo que le garantiza un control importante sobre los siervos.
Las mejores zonas atraen a una mayor masa de población y se producen migraciones. El crecimiento poblacional es notable, y los períodos de hambrunas se reducen. Este incremento se realiza merced a una mayor tasa de natalidad, si bien la de mortalidad se mantendrá más estable.
Los excedentes facilitan el comercio más allá de las fronteras del señorío. Las actividades comerciales permiten que surja una incipiente burguesía (los mercaderes), que en su origen eran campesinos que aprovechaban los tiempos en los que no era necesario el trabajo de la tierra para comerciar, y que deberán realizar su trabajo pagando igualmente una parte de sus beneficios en forma de tributos.
El lujo al que aspiran los señores con el incremento de las rentas, favorece la aparición cada vez más frecuente de artesanos. Las rutas de peregrinación son los nuevos caminos por donde se abre el comercio, y las comunidades situadas en sus vías de acceso florecen ofreciendo hospedaje, comida y ropa. Esta venta directa al consumidor permite a muchos campesinos aportaciones extras a sus arcas. Se incrementan las tasas de tránsito, peaje y mercados. Las ciudades son al mismo tiempo espacios de defensa y de comercio conforme avanza el tiempo y se va gestando una nueva sociedad en torno a los burgos.
En nuestra ambientación, como hemos dicho, este modelo será usado en la mayor parte de naciones. Puede tratarse desde un sistema feudal en desarrollo, con muchos señores locales y los poderes centrales muy disminuidos, hasta un medievo casi acabado, cuando el poder social va pasando a las ciudades y la moral comienza a centrarse en el poder de la persona, más que en el de una deidad.

~ Modo de producción capitalista: Propio de una comunidad en la que se establece un contrato entre un trabajador y un capitalista, en el que el primero vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Estos conceptos están muy alejados de una ambientación fantástico-medieval típica, aunque pueden ser usados en una más moderna o de tipo steam-punk. Creo que no es necesario explicar un modelo socio-económico en el que nos hallamos actualmente.

Y hasta aquí. En una próxima entrada de esta serie, intentaré desgranar los estratos sociales dentro de una sociedad feudal. ¡Estén atentos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario