Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Diario de campaña 120: el combate contra Venatore


Ayer una buena parte de las Garras del Fénix se reunió para disfrutar de una nueva partida, continuando, como ya sabrán los habituales de este humilde lugar, la trama en Bosquesquilmado, que viene a ser una adaptación de la campaña Kingmaker de Paizo.

La última partida había terminado con el grupo justo delante de la fortaleza de Venatore, el líder de los bandidos del valle. Así que allí estaban, los cinco héroes frente a un atrio repleto de enemigos. Y la escena fue un tanto extraña.

En un primer momento Jarad mostró que, a pesar del tópico del norteño bárbaro e inculto, las cosas en Kveldulf son bien distintas en realidad: haciendo uso de su sentido práctico le propuso a Venatore que fuera él quien mantuviera el orden en el lugar, obedeciendo las leyes de la República de Paël. El resto del grupo no estaba muy conforme, y el propio jugador veía claro que era un apaño por el momento. Parecía claro que Venatore iba a cumplir el pacto, pero no se esperaban que fuera tan pronto.

Al llegar al enclave comercial de Olgo, los PJ encontraron a Kesten y sus diez hombres, guardias enviados desde Leze para enfrentarse a Venatore.

Después de informarse de la situación por los propios personajes (echándoles en cara su actuación), y tras pasar la noche en el enclave, Kesten obligó al grupo a acompañarle para luchar contra los bandidos, haciendo uso de las órdenes del consejo de Leze.

Una vez frente a la fortaleza, Kesten y sus hombres (cuya lealtad era para Venatore, pues entre bambalinas habían eliminado a los verdaderos guardias) cargaron contra los cinco héroes. El combate fue fácil, aunque se alargó por culpa de algunas tiradas con mala suerte.

Pero faltaba el grueso de las tropas: treinta hombres resguardados en el atrio del viejo monasterio, protegidos por un campo antimágico que los PJ no lograron destruir. Pero Taffel, el cábiro del grupo, logró superar esa barrera, lanzando por dos veces una lluvia de piedras contra los bandidos (el sortilegio dejaba de funcionar, pero la inercia de los proyectiles acababa lanzándolos contra el objetivo). Eso hizo que Venatore y sus hombres salieran a luchar, creando dos combates diferentes.

Por un lado, Venatore contra la mayor parte de PJ, que al llegar de forma escalonada le dieron la oportunidad de demostrar sus dotes defensivas. Hasta que la llegada de CB permitió que fuera flanqueado, los héroes no fueron capaces de hacerle verdadero daño.

Por otra parte, la mayoría de los bandidos decidieron olvidarse de proteger a su líder, lanzándose contra el cábiro para vengarse. Pero incluso aislado, Taffel demostró que es un todoterreno y logró mantener a raya a todos sus enemigos con su pequeña espada electrizante.

Por fin, Venatore cayó muerto y los bandidos huyeron. La sesión no había dado para más, pero fue verdaderamente entretenida.

Objetivos cumplidos hasta el momento en «Los Peligros de Bosquesquilmado» (entre paréntesis incluyo sólo lo nuevo):
  • Lugares visitados: 4/38.
  • Recompensas logradas: 2/5 (recuperar el colgante de Eslava).
  • Rumores comprobados: 2/12 (bandidos como parte de un culto demoníaco). 
  • Misiones secundarias: 1/?? (lanzar a Venatore al río).

2 comentarios:

  1. Diablos, cómo habría molado entregarselo vivo. Me alegra ver que intentaron solucionarlo hablando, aunque yo la verdad... sí que me lo habría intentado cargar. LLevo una temporada rara.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es lo que tienen los bautizos... que te fastidian las partidas de rol.

      Eliminar