Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Los peligros de Bosquesquilmado: adaptación de Kingmaker

Publico esto cuando queda media hora para que nuestro grupo se siente a mi mesa y comencemos a disfrutar, precisamente, de lo que hoy les cuento. Después de la breve reseña de la serie Kingmaker que hice el otro día, prometí contarles cómo pensaba presentarlo en mi mesa.

Mi libretita de notas. Simplemente con esto
y algo de improvisación, ya tengo horas de partida.
Porque creo sinceramente que toda aventura ajena a la mente de un Narrador (esto es, publicada por una editorial o colgada en la red), debe ser adaptada al grupo. Por un lado, porque cada Narrador tiene una forma de masterear, y cada grupo unos gustos y unas necesidades concretas. Tal vez la aventura tenga demasiados combates (eso suele pasar en nuestro caso), o demasiado tesoro, o parezca demasiado lenta, o simplemente pueda personalizarse para introducir un gancho mucho más próximo a uno de los PJ. El caso de los sandbox no es una excepción: cuando uno repasa los diferentes lugares y eventos que puede encontrar el grupo, se da cuenta de que ciertas cosas no funcionarán en su mesa.

Lo primero que hice fue leer las seis aventuras que componen Kingmaker, y marcar con notitas las cosas que sí me gustaban y los cambios que debería hacer. Uno de los cambios, ya lo he dicho varias veces, fue eliminar todo el lío de la creación de un reino nuevo. Aunque las reglas que se incluyen para gobernarlo me las guardo para otro momento posterior. También resumí el sistema de exploración de hexágonos, porque los personajes no disponen de tanto tiempo: el verano se acaba, y el grupo debe viajar al helado norte.

Luego me centré en las localizaciones del sandbox. Muchas eran demasiado simples, o introducían demasiados combates, y como mi idea era resumir y concentrar toda la diversión en muchas menos sesiones de las necesarias para superar esas seis aventuras, fui eliminando lugares. De las 116 localizaciones repartidas en las cinco primeras aventuras me guardé únicamente 38.

Además, y aunque dejé algunas cosillas salpicando la zona, intenté centrar toda la acción en un puñado de tramas. Junto a ellas aparecen otras, por supuesto, pero están relacionadas con las tres siguientes:
  1. Venatore. El enemigo principal de la primera aventura es llamado Stag Lord. Como su traducción (Señor Venado) es un poco ridícula, y Stag queda bastante mal en la ambientación de Lüreon, lo rebauticé como Venatore (del latín, «cazador»), que era el nombre del gladiador enfrentado a las fieras de la arena. También introduje un detalle que le da cierto dramatismo al personaje: Venatore es hijo de Eslava (Svetlana en el original). Lo descubrí tras leer que el anillo de boda de la mujer había sido robado por los ladrones, y ahora criaba polvo como parte del botín de Venatore. Sin embargo (y recordando a cierto malvado de un famoso spaghetti western), troqué el anillo en colgante, y lo colgué del cuello de Venatore. Ahora este tipo tuvo una infancia brutal: maltratos paternos, abandono de la madre (que ahora ha conseguido rehacer su vida),... Por otra parte, cuando comience el baile de mamporros creo que lo representaré como el Bane de la última de Nolan, que me parece que cuadra con este personaje.
  2. Ëldacar. Me encantan los malos recurrentes. Ëldacar es un mago que, junto a su hermano, un par de trolls y un par de lobos, se enfrentó a los PJ cuando éstos penetraron en su territorio (eso pasó jugando Trolls of the Misty Mountains, de ICE). Fue el único superviviente, y desde entonces sigue al grupo con intención de vengarse. Desde el punto de vista de este PNJ, únicamente pretendían proteger su territorio, y ellos mataron a su hermano. Ahora, flaco y casi convaleciente por la falta de alimento, ha preparado una trampa para el grupo en cierto punto de la región.
  3. Amaranta. ¿Les he dicho que me encantan los malos recurrentes? Amaranta es una dríada que logró hacer huir a un poblado porque estaban en el bosque de su padre, con el beneplácito de los PJ, que aconsejaron a sus habitantes que era mejor huir que morir (lo que sucedió jugando una aventura aparecida en la Dragón, La agenda Amaranta). Ahora se ha trasladado al norte, pero sigue reclamando que es el mismo bosque, y por tanto piensa eliminar toda presencia humana en la zona. En la sexta aventura de la serie aparece una tal Nyrissa, y Amaranta cumplirá el papel que hace ella. Eso sí, en lugar de mantener como aliado a un dragón negro (y debido a que el grupo ya lleva unos cuantos dragones en su cuenta de víctimas), se trata de una hidra enorme y peligrosa.
Como mi intención, ya lo he dicho, era reducir el tiempo invertido por el grupo (tanto de personajes como de jugadores), los eventos de extraña naturaleza que prologan el enfrentamiento con Amaranta comenzarán a suceder enseguida, y son precisamente el motivo que lleve a las Garras del Fénix a seguir explorando la zona, una vez acaben con Venatore y su amenaza sobre el enclave comercial de Olgo (Oleg en el original).

Finalmente, de los 40 rumores que contiene la serie (10 en cada una de las cuatro primeras aventuras) me quedé únicamente con doce, y de los diferentes anuncios de misiones sólo con 5. Con todo ello al día, sólo me restaba hacer otra lista (una suerte de agenda) con los sucesos extraños causados por Amaranta, y la llegada de ciertos PNJ al enclave comercial. Después de un duro trabajo que he ido haciendo a ratitos durante los últimos dos meses, tenía por fin lista la aventura. Ahora sólo me queda presentársela al grupo, y que disfruten a lo largo de las seis u ocho sesiones que espero que nos dure.

En los próximos Diarios de Campaña les comentaré cómo ha ido el juego. Y, por otra parte, también les comentaré próximamente cómo tengo pensado utilizar una trilogía de los reinos de Kalamar para crear una ciudad de Lüreon.

8 comentarios:

  1. ¿¡Que Venatore QUÉ!? Joder. No he leído nada.

    ¿¡Que Amaranta QUÉ!? Joder. Un enfrentamiento que evitamos...

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    1. Sip, ya, es lo malo de que leáis el blog. Pero lo prefiero, la verdad.

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  2. Les das alas para que insistan en cargarse a cualquiera que se oponga a nosotros, aunque sea de refilón.

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    1. Yo únicamente interpreto los papeles que me tocan... Incluyendo los malos recurrentes, claro.

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    2. Hombre, lo digo porque luego la liamos pardísima con eso de matar peenejotas.

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    3. Y luego otros PNJ intentan vengarse... Ley de los aventureros nº 4: "si no lo matas, volverá; y si lo matas, vendrás más a buscarte".

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  3. Joer por un momento pensaba que tu libreta tenía corrector ortográfico :P

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    1. Jajaja... Muy bueno.
      Como habrás visto me marco de forma diferente los monstruos, los PNJ, y los PNJ que tienen una gran probabilidad de acabar como enemigos.

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