Mekania no parecía desde la distancia una ciudad que pudiera competir con las grandes metrópolis de Lüreon. No contaba con la gloria histórica de Videços, ni convivían en ella tantas culturas como en Canalburgo; no poseía la monumentalidad de su vecina Antagis, y ni siquiera la ceñía muralla alguna. Para su defensa, los mecanienses confiaban en lo escarpado del promontorio sobre el que, en tiempos remotos, los primeros alanos habían decidido fundar Lôj Megäniya, el Cerro del Pino Negro.
Sonata de Mekania, novela en construcción

Un par de elfos en 28 mm

Les presento un regalito complementario que hice para el pasado cumple de Vaire. Son un par de minis de los elfos silvanos de Warhammer, colocados en una peana decorada. Los tenía pintados ya hace tiempo, pero al dárselos a ella le comenté que, debido al pésimo esculpido (o tal vez debido al estado de los moldes cuando las hicieron), las caras eran un poco... horrorosas. Le sugerí que había pensado en pintarles unas máscaras, al estilo de las mujeres en Caballeros del Zodiaco. Pensó que mejorarían, y las he tenido en el «taller» hasta anoche, cuando me dio por acabarlas. Aquí tienen una selección de imágenes. Como verán si pinchan en las imágenes los colores son algo planos, con mucho menor contraste entre luces y sombras de lo que acostumbro a utilizar.







2 comentarios:

  1. Muy buenas! Las máscaras te han quedado muy bien, y la peana es una pasada. :)

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